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La mañana de hoy se ha transformado en uno de esos días negros para el fútbol.
El seleccionador Galés Gary Andrew Speed ha aparecido ahorcado en su domicilio.

La hipótesis del suicidio es la que más fuerza ha tomado en los primeros instantes de la triste noticia, pero a la espera de una notificación oficial, no queremos entrar a valorar las posibles causas.

Gary Speed será recordado entre otras cosas por ser el segundo jugador con más partidos en la era Premier League (535 partidos) sólo superado por David “Calamity” James.
Pero los aficionados más puristas, recordarán que Gary Speed, formó parte del último gran éxito del Leeds United.
El título de campeón de la Premier League 1991/92, acompañado entre otros por Éric Cantoná.

Gary Speed debutó en Liga Inglesa en 1988, y tras pasar por Leeds, Everton, Newcastle, Bolton, en 2010 decidió colgar las botas en el Sheffield United haciéndose cargo del banquillo.

Su último gran éxito, ha sido precisamente desde el banquillo, dirigiendo a una selección de Gales encuadrada en un grupo con Inglaterra, Montenegro, Suiza y Bulgaria. Desde la llegada del técnico, la débil selección Galesa experimentó una notable mejoría y gracias como no, a la aportación de jugadores como James Collins, Aarón Ramsey, Craig Bellamy o Garteh Bale, apunto estuvo de dar la campanada en la fase de clasificación para la Eurocopa.
Lo que sí consiguió fue recuperar la ilusión de un país por su selección.

Nuestro más sentido pésame a familiares y amigos de Gary Speed. Descanse en paz

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Willian Ralph Dean nació el 22 de Enero de 1907 en Birkenhead, Inglaterra.
La precaria situación en su casa hizo que creciera rápido, demasiado rápido.
A los siete años de edad William se levantaba todos los días a las 4 de la madrugada para repartir leche, trabajo que compagina como todo niño
que era asistiendo a la escuela. “Mis únicos momentos de niñez, los tenía los viernes por la tarde, en el partido semanal que jugaba con los demás niños”.

A la edad de 11 años la situación se hizo aún más complicada para sus padres
y estos decidieron internarle en un colegio; fue el propio William quien eligió la
“Albert Memorial Industrial” porque había oído que tenía una escuela de fútbol.
Poco antes de internar en el colegio, su padre le llevó por primera y única vez a un partido de fútbol; en Goodison Park, el pequeño se enamoró del Everton.

A los 14 años dejó el colegio para ser aprendiz ferroviario, como su padre, como su abuelo, pero Willian escogió el turno de noche; en ese turno se trabajaba menos y además los trabajadores organizaban partidillos nocturnos.
Entre sus compañeros ferroviarios llamó la atención su pelo rizado y su piel morena, y pronto le apodaron “Dixie”,
en alusión a los esclavos negros de América del Sur. Apodo que nunca fue de su total agrado.

Con 16 años empezó a jugar para el Tranmere Rovers en tercera división, pero una extraña lesión hizo que apenas jugara 3 partidos en su primera temporada y con tan poco aprendizaje no anotó ningún gol.
La lesión por extraña que parezca fue una brutal patada que dejó a Dixie para toda la vida sin uno de sus testículos.
En su segundo año llevaba 27 goles en 27 partidos y esto hizo que media Inglaterra se interesara en su fichaje,
pero él como le había dicho aquel día a su padre: “algún día jugaré para este equipo” solo tenía ojos para el Everton.
Con la temporada aún sin acabar Dixie Dean cruzó el río Mersey con destino a Goodison Park donde marcaría 2 goles en sus 7 primeros partidos en primera división.
La siguiente temporada jugándola ya al completo con el Everton, Dixie Dean marcó 32 goles.

Ya era conocido en toda Inglaterra aquel jugador de piel oscura que las remataba todas de cabeza y que tenía en su pierna derecha un arma letal contra la portería contraria.
21 goles en 27 partidos llevaba en Junio de 1927 el día que salió a pasear con su motocicleta cuando la desgracia se abalanzó sobre él.
Del accidente se llevó una fractura de mandíbula, otra de cráneo y heredó una placa de metal en la frente.
Seis días en coma en los que los médicos temieron por su vida. “No creemos que vuelva a jugar”.

Dixie Dean sorprendentemente hizo la pretemporada con el Everton, aquellas madrugadas cargando bidones de leche
cuando aún era un niño habían fortalecido mucho su cuerpo, pero tras el accidente Dixie Dean ya no fue el mismo…. Fue mejor.

La temporada 27/28 acabaría marcando 60 goles en 39 partidos de liga (récord absoluto de la historia del fútbol),
para darle al Everton la tercera Liga en su haber. También ganaría la Charity Shield (antigua Community o Supercopa).
Entretanto ya le había llegado la llamada de la selección donde acumulaba 17 goles en 13 partidos.
En las tertulias futbolísticas se decía que con la placa que llevaba en la frente remataba con mucha más potencia de lo habitual….. cosas de las tertulias.

Las tres temporadas siguientes tuvo que aprender a convivir con las lesiones y a ir saliendo de las convocatorias Pross,
aún así marcó 26 goles en la primera, 23 más el año del descenso, 39 en segunda para devolver al Everton a su lugar
y con otros 45 goles conseguir una nueva Liga en 1932. Nuevamente se harían con la Charity Shield.

La final de Fa Cup de 1933 (Everton 3 – Manchester City 0) forma parte de la historia del fútbol, y es que en dicho partido se decidió por primera vez que los jugadores debían llevar un número visible a modo de identificación.
Así pues los Toffes jugarían con los dorsales del 1 al 11 y los Citizens del 12 al 22.

El 29 de Abril de 1933 a Dixie Dean le tocó en suerte el 9 y como era normal, metió uno de los goles en la final.
Desde ese día, hay una norma no escrita en el fútbol que indica que el delantero centro llevará el número nueve.

Dixie Dean continuó marcando goles con el Everton hasta 1938, finalmente se retiró en el Notts County en 1939.

Poco antes de abandonar el Everton cuando ya su carrera apuntaba hacia abajo, en pleno partido un aficionado se acercó a la banda y le gritó “ya no eres nadie, ahora te devolvemos a tu condición de mestizo”, Dixie en una maniobra “a lo Cantoná” se fue hacia el aficionado y del puñetazo que le dio le hizo subir dos filas en la grada; el policía que acudió a la trifulca no socorrió al que clamaba auxilio, se acercó al nueve y le dijo: “Bien hecho muchacho”.
Hay que destacar que en toda su carrera Dixie Dean nunca fue expulsado, ni siquiera amonestado.

Cuando se retiró, acumulaba 349 goles en 399 partidos con el Everton y 18 en 16 partidos con Inglaterra.
En total anotó 425 goles en 489 partidos.
– 37 hat-tricks conseguidos en primera división.
– 9 veces máximo goleador de la Liga Inglesa.
– 7 veces mejor jugador de Inglaterra.
– 2º máximo goleador de la historia de la Liga Inglesa.
– Trofeo especial “Sunday Pictorial Trophy” por anotar 60 goles en una temporada.
– Medalla honorífica “Lewi´s” por anotar 200 goles en 199 partidos.
– Es uno de los 22 futbolistas que incluyeron en el museo de la fama de Inglaterra, inaugurando la sección de fútbol.

La lejanía en el tiempo hace que no conozcamos mucho a este jugador, pero en su época era tan conocido que durante la Segunda Guerra Mundial, un soldado Italiano hecho prisionero, no tuvo mejor expresión hacia sus captores Ingleses que dedicarles un “fuck your Winston Churchill and fuck your Dixie Dean”.

Una vez retirado como profesional, Dixie Dean se alejó del mundo del fútbol, regentó un Pub en Chester y solo se le veía cuando acudía como un aficionado más a los partidos que el Everton jugaba como local.

Con la muerte de su esposa cayó en una terrible depresión, situación que se agravó aún más cuando sufrió la amputación de su pierna derecha a causa de una trombosis. Cerró el pub y apenas salía de su casa llegando incluso a tener que ser ayudado económicamente por el Everton debido a su situación.

El 1 de Marzo de 1980, se disputaba el derby de Merseyside y Dixie Dean acudió a su silla habitual para ver el partido. Con suerte si ganaban quizás impedirian otra Liga más para los Reds, pero ése Kenny Dalglish le recordaba tanto a él…
Llegó al estadio, tomó asiento, se quedó viendo el partido y nunca más se levantó; se quedó en su casa para siempre.

En Goodison Park, el estadio de fútbol más viejo del mundo, junto a una de las puertas de acceso hay una estatua que saluda a todo el que se acerca, la estatua está adornada por una reja perfectamente alineada por 60 círculos.
Al pie de la misma, grabado sobre la piedra hay un lema: “Dixie Dean: Footballer, Gentleman, Evertonian”.

Dixie Dean. El primer nueve de la historia.

Albert Stubbins nació el 17 de Julio de 1919 en Wallsend, Inglaterra.
Debido a la crisis tras la Primera Guerra Mundial, su familia se trasladó a Estados Unidos, primero a Nueva York y luego a Detroit, para regresar 10 años después de nuevo a Inglaterra. Esta vez el culpable fue
“el crack del 29”, lo que le llevó directamente hasta Sunderland.

Empezó jugando en clubes locales de la ciudad y en las categorías inferiores del Sunderland, destacando tanto que a la edad de 19 años
lo fichó el Newcastle directamente para el primer equipo.
En su segunda temporada, cuando por fin se hizo con un puesto titular con Las Urracas, la 2ª Guerra Mundial frenó en seco la evolución del que se presumía estaba destinado a ser uno de los mejores delanteros de Inglaterra, y con el cese de la liga, sus números se quedaron en apenas 6 goles en 30 partidos.

Durante los 8 años en los que no hubo competición oficial, se disputaron los llamados “Juegos de la Guerra” y ahí sí cumplió, 188 goles en 231 partidos con el Newcastle hicieron que todos los grandes de Inglaterra se fijaran en él.
Sobre todo los 39 goles que anotó el último año del campeonato, ya casi profesional en la llamada “Liga de transición”.
Los que más fuerte apostaron, Liverpool y Everton mandaron sendos emisarios a las oficinas de St. Jame´s Park
(mal conocido como St. Jamesis Park) y el club sabedor de que no podría retener a su estrella abrió la negociación.
Albert Stubbins se encontraba en un cine cuando la proyección del filme se detuvo, en pantalla apareció un mensaje
y el lema era explícito “Albert, acude a las oficinas del club que Liverpool y Everton quieren ficharte”.

Quedaban unos meses para la reanudación de la liga, y Stubbins al llegar y ver a los dos emisarios no supo a quién atender -Cara Liverpool, Cruz Everton-. Lanzó una moneda al aire y el azar quiso que Albert hiciera las maletas con destino a la carretera de Anfield. El azar y que el emisario del Liverpool sabía bien que Stubbins quería ser periodista,
y le ofreció una columna en el periódico local.

En 1947, la primera liga tras la guerra, Albert Stubbins consiguió que Los Reds ganaran el campeonato tras 24 años sin hacerlo. Marcó 24 goles en su primera temporada en Anfield, la mayor cifra goleadora de la historia para un debutante en Liverpool, récord nunca superado, sólo igualado por Fernando Torres.
-Podéis leer en otros sitios que George Allan en 1896 anotó 25 goles como debutante en el Liverpool,
pero eso fue en tiempos del Everon…..-

Otros 24 goles en su segunda temporada incluyendo los que le hizo a Huddersfield Town previa amenaza.
El 6 de Marzo de 1948 había llegado a Anfield el día de partido una carta y el destinatario era Albert Stubbins.
Al abrirla ya en el vestuario, el mensaje era claro: “si hoy marcas, te partimos las piernas”, los compañeros extrañados por la carta le preguntaron, pero él no dijo nada, salió al campo y él solo le hizo los cuatro del 4-0 al Huddersfield.

A partir de 1949 las continuas lesiones hicieron que poco a poco fuera saliendo de las convocatorias, pero ayudó
en 1950 a que los Reds disputaran su primera final de FA Cup, aunque la perdieron 2-0 frente al Arsenal.
En 1953 abandonó el Liverpool con 83 goles en 180 partidos para finalmente retirarse en el Ashington en 1954.
Llama poderosamente la atención que en toda su carrera sólo fuera una vez convocado con Inglaterra y en amistoso.

Una vez retirado del fútbol como jugador, continuó haciéndolo de la otra forma que más le gustaba, como periodista.
En 1967, cuando menos lo esperaba recibió otro sobre con otro mensaje directo “Gracias por estos años de fútbol”.
La carta firmada por Paul McCartney (hincha confeso del Everton), le indicaba aunque él no lo sabía, que se había impuesto como opción de Lennon, en una votación ante el candidato que el propio Paul expuso, Dixie Dean.
Junto a la carta, como regalo el último disco de los Beatles.

Albert Stubbins falleció el 28 de Diciembre de 2002.
Para los aficionados al Liverpool, quedarán siempre en el recuerdo sus goles y sus récords.
Para el resto de la humanidad, John Lennon se encargó de inmortalizarnos al ídolo de su padre.

En la portada más admirada de la historia de la música, la portada del disco “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, detrás del gorro de George Harrison y sobre Marlene Dietrich, una cara sonríe sin saber que ha sido el elegido.

Albert Stubbins “el otro” quinto Beatle.

Hacer click en la foto para ampliar

PD: Cuando que habéis leído que George Allan no cuenta, no hay ninguna errata, suele pasar pero no es el caso.
El Liverpool Football Club hasta 1910 se llamaba Everon Athletic.

-Dedicado a mi amigo José Angel Montes “El Mofly”-

Hay momentos en la vida en los que se tienen varias opciones, elegir una u otra decantará tu futuro, no hay vuelta atrás.
Bob Marley eligió ser cantante para alegría de muchos y no ser futbolista, para nunca lo sabremos tristeza de unos cuantos.
Eligió el reggae, pero Bob nació con un balón y ése balón le acompañó toda su vida; Y a día de hoy aún le acompaña…..

Robert Nesta Marley nació en Nine Miles (Saint Ann) Jamaica,
el 6 de Febrero de 1945, hijo de Cedella Booker, una afro-jamaicana y de Norval Marley un jamaicano blanco hijo de inmigrantes Ingleses.
Abandonado por su padre al poco de nacer, Cedella y Bob crecieron en un barrio pobre de precarias condiciones,
(como después diría Maradona refiriéndose al barrio de La Boca)
“Un barrio privado: privado de luz, privado de agua….”

Reclamado años después por su padre, fue abandonado de nuevo, esta vez en Kingston con una tía suya que le cuidó hasta que su madre pudo ir a buscarlo y hacerse cargo de él, para quedarse definitivamente en la capital.

A Bob Marley, desde pequeño todos le miraban de una forma extraña por dos motivos:
– El primero fue el racismo que sufrió, no por ser negro, sino por ser blanco, blanco según estos ignorantes,
mulato para el resto del mundo, y de color para mí, de color humano.
– El segundo era un extraño poder que hacía que la gente acudiera a su casa en busca de respuestas a sus inquietudes, y es que el pequeño Bob tenía el don de la Quiromancia.
Mientras tanto, cada vez que le dejaban libre, se entretenía con su única afición, jugar al fútbol con su amigo,
Alan “Skill” Cole.

La mañana que Bob Marley cumplió 13 años, mientras recibía balón bajo el brazo las primeras felicitaciones del día, en la otra punta del mundo, en Munich un desgraciado accidente quebró las ilusiones de la mejor generación de futbolistas que haya dado el fútbol británico, Los Busby Babes.
El pequeño era ajeno a esto, pero para entonces ya lo tenía decidido, no quería estudiar, por supuesto no quería leer las manos de desconocidos, quería jugar al fútbol y ser profesional.
Mantuvo esta idea hasta que fundó el grupo “The Wailers”, sacó su primer disco, dejó el empleo en la fábrica Chrysler de Estados Unidos, se volvió a Jamaica y se casó con Rita, aquí tuvo que elegir y la balanza se declinó por el Reggae.
Para entonces, el que sí había logrado el sueño era Alan Cole, que se había convertido en una estrella del fútbol jamaicano (record vigente de jugador más joven en debutar con la selección), Bob cada vez que podía llamaba a su viejo amigo para organizar un partidillo en cualquier lugar.
Jugaban en todos los campos posibles, sobretodo en el parque contra los policías de la comisaría del barrio y en el campo del Boys Town Fc, un pequeño club del que tanto Bob como Skill Cole eran fanáticos.


En lo personal, Bob Marley se casó una vez, pero tuvo varias mujeres y un total de 16 hijos, era un personaje díscolo capaz de recibir la medalla de la Paz de Naciones Unidas, como de protagonizar altercados con tiroteos incluidos, unos como víctima previo a un concierto en el que reivindicaba los derechos igualitarios, y otros supuestamente como implicado, nunca se supo bien pero quedó reflejado en una canción “I shot the Sheriff”.
Donde quiera que actuaran Bob Marley & The Wailers, era seguro que se jugaría un partido de fútbol previo al concierto. Lo hicieron en Paris ante un combinado de periodistas y exjugadores y lo hicieron en Brasil, donde Alan Cole que para esa época ya era el manager del grupo, jugaba el campeonato brasileño con el Club Nautico Capibaribe.

En casa del cantante Chico Buarque, jugaron también otros músicos como Toquinho o Junior Marvin,
también jugó Paulo César Cajú, campeón del mundo con Brasil en 1970.
El equipo de Bob venció 3-0 y tanto el músico como el campeón del mundo marcaron.
Al acabar el partido Bob le dijo a Paulo César: “Soy fan de tu fútbol” y le recordó la que probablemente haya sido
la mejor selección de la Historia del fútbol “Pelé, Rivelino, Gerson, Tostao, Jairzinho…Brasil es mi equipo
A Jamaica le gusta el fútbol gracias a Brasil”. Paulo César le respondió “a mí me gusta tu música”.
Abrió una bolsa y le regaló una camiseta blanca con un 10 en la espalda. La camiseta de Santos, la camiseta de Pelé.

La carrera musical de Bob Marley fue corta pero amplia, (sé que tú amigo Mofly la conoces bien), pero no toca aquí analizarla. Entre premios, reconocimientos, discos de Oro, giras musicales y partidos de fútbol, la carrera musical
la detuvo un partido de fútbol.

En la gira de 1977, el grupo tocaba en Londres en Abril y como era normal se organizó un partido entre músicos y periodistas. Bob Marley era zurdo y jugaba de interior (como George Best) y en una jugada, un pisotón de un rival
le provocó una herida en el dedo gordo del pie, no se lo curó.
La herida sin curar unida al continuo roce del calzado derivó en un melanoma acral lentiginoso, los médicos le recomendaron una pequeña amputación, apenas una raspadura, pero el código rastafari se lo impedía.

El 20 de Septiembre de 1980, mientras tocaba la pelota con su inseparable amigo Alan Cole en Central Park,
Bob cae desmayado, el cáncer ya ha alcanzado los pulmones y el cerebro.
Acude entonces a la medicina moderna, pero ya es tarde y le vaticinan un mes de vida.
Bob Marley falleció el 11 de Mayo de 1981 en Miami y fue enterrado en Nine Miles.
En su tumba, sobre su cuerpo eligió llevarse para la eternidad su guitarra, una biblia rastafari, unos brotes de marihuana…….. Y un balón de fútbol.

En Kingston, en la Avenida Dr. Arthur Wint, la que lleva hasta el estadio nacional de Jamaica, podéis ver
a 300 metros de la entrada del mismo, que una estatua ve desde lejos todos los partidos de fútbol.

Bob Marley, el Rey del reggae se quedó a muy poco de ser futbolista.

PD: Mi amigo Mofly vive casi como Bob Marley, le gusta jugar al fútbol, casi fue músico y también le gusta… el Reggae.
José Angel Montes, socio y fundador de Estudios Pocos.

El Plymouth Argyle Football Club, es un equipo de la ciudad de Plymouth, al sudoeste de Inglaterra.
El Plymouth no pasa por su mejor época, está jugando en la English League División Two ó Npower League2
(4ª división), y acaba de destituir a su entrenador Peter Reid.

Algunos recordareis a Peter Reid, otros no.
Peter Reid pasa por ser uno de los mejores jugadores de los 80 en el fútbol inglés.
Ayudó y mucho a que creciera el Bolton, en el Everton fue campeón de casi todo, fue elegido 4º mejor jugador del Mundial’86 por detrás de Platini, al City donde estuvo como jugador-entrenador lo puso por primera vez en muchos años y última hasta el momento por delante del United.
Terminó retirándose en el Notts County. (¿verdad que te suena Alberto?).

Tras haber entrenado al Manchester City, Sunderland, Southampton, Leeds, Coventry y Stoke, aceptó hace un año el reto de evitar el descenso del Plymouth a la 4ª división. Lo consiguió.
Pero una sanción de diez puntos por entrar en una especie de ley concursal le relegó de categoría.
Este año tras 9 jornadas disputadas, el equipo es colista y cierra la tabla con un empate y ocho derrotas.
Parece normal que lo hayan cesado viendo los números del equipo……
Lo que no es tan normal no es que hayan cesado al entrenador, es que han cesado a la única persona
que paga las fichas de los jugadores.

No sabemos que sedujo a Peter Reid, pero aceptó la oferta de un club en 4ª división, sumido en una terrible ruina y con una plantilla desganada por los continuos impagos, lo cierto es que llegó, motivó a los jugadores dentro y
fuera del campo pagando la ficha de todos ellos de su propio bolsillo, (no es accionista ni forma parte de la directiva)
aunque para ello haya tenido que deshacerse de varios objetos personales, incluída previa exposición en subasta,
la medalla de Oro que le acreditaba como campeón de la FA CUP de 1984 con el Everton.
Quizás sólo le hayan echado por cuestiones deportivas o quizás ya no pueda seguir asumiendo las deudas del club.

Para la mayoría de los que no recordais a Peter Reid, y en general para todos nuestros lectores (amantes del buen fútbol y no tanto de la política que lo rodea), aquellos que queráis, podéis buscar más información de este jugador.
Pero os diré que a este jugador ya le habéis visto, problabemente sea uno de los que más veces se haya visto en la historia del fútbol, de ello se encargó Maradona.

En el mejor gol de la historia de los Mundiales, veréis que cuando el Diego coge la pelota, al segundo que dribla, ése que corre desesperado temiendo lo que 10 segundos más tarde va a ocurrir…. Con el 16 en la espalda, Peter Reid.

Importante victoria ante un rival directo, que además confirma que se ha roto el maleficio de aquellos 10 primeros partidos sin victoria frente al Bradford, pues ya van tres victorias seguidas ante el equipo de Yorkshire.

Tuvo mala suerte el Bradford nada más empezar ya que a los 10 minutos se le lesionó su delantero titular, aún así dispuso de una clara ocasión con un mano amano ante Spencer, pero Marshall en vez de ejecutar centró a un lado esperando un compañero, pero no había nadie.
A partir de ahí empezó a jugar el fcum y Wolfenden en una de sus incursiones, provocó una tarjeta en un defensa rival, pero lo peor para el Bradford es que el defensa amonestado se lesionó en la entrada y tuvo que ser cambiado (min.23).
Demasiados contratiempos para los visitantes que supieron aprovechar de manera rápida los Reds.
Kein Norton tuvo una clara oportunidad que despejó el meta rival a corner, y el saque de esquina lo aprovechó Neville para inaugurar el marcador (min.24).
No se desanimaron los visitantes y atacaron para conseguir el empate en un error garrafal de la defensa del United (min.36).
Al filo del descanso demostró el fcum su tremendo poderío en el juego aéreo, y en otro corner, Adam Jones ponía de nuevo en ventaja el equipo Red (min.45).

La segunda parte empezó como acabó la primera: con el Fcum en el área rival buscando sentenciar. Y pudo haberlo logrado de haber aprovechado Kevin Norton alguna de las dos claras ocasiones de gol de las que dispuso, pero el pichichi de la temporada pasada no está atravesando por su mejor momento sin duda.
El Bradford no entregó el partido y en una buena jugada colectiva logró empatar de nuevo (min.66).
La entrada dew Steve Torpey unos minutos antes del empate y el hecho de mantener en el campo a Roca, Wolfy y Norton hizo que el equipo tuviera mucha profundidad y mucho peligro en cada jugada.
En una de ellas Norton provocó un penalti que transformó Torpey (min.79).
Quiso demostrar entonces el Bradford su condición de equipo grande de la categoría y se lanzó al ataque, pero eso con Roca y Wolfenden detrás es un riesgo claro. Y se consumó con una contra y el 4-2 marcado por Michael Carr (min.81).
Cerró el marcador Wolfenden en el minuto 89.

La goleada no debe llevar a la euforia. Este equipo tiene que corregir los errores en defensa (demasiados para la altura de temporada a la que estamos) y necesita el acierto goleador de Kevin Norton si quiere aspirar a algo más que a quedarse en lamitad de la tabla.
Ahora toca recibir en Gigg Lane la visita del Rushall, un equipo que ha empezado fuerte la temporada.

Duncan Edwards nació el 1 de Octubre de 1936 en Dudley, Inglaterra, famoso por formar parte de la gran generación del Manchester United conocida como los Busby Babes, en Munich dejó de ser famoso y pasó a ser Leyenda.

Duncan creció en el pequeño distrito de Woodside, un barrio en pésimas condiciones que fue demolido y rehabilitado como lugar de viviendas sociales, pero Woodside era una zona plagada de fábricas, y esto permitió a su padre ahorrar algo de dinero para trasladar a la familia a una zona más noble, así Duncan, pudo asistir a la escuela y hacer lo que más le gustaba: ser un gran bailarín de Morris y jugar al fútbol en sus tardes libres.
Con apenas 10 años, el joven Duncan ya destacaba en la escuela de fútbol de Dudley; eran tiempos de bonanza para la familia Edwards, y decidieron ampliarla con un miembro más, pero la pequeña Carol Anne, murió a las 14 semanas de vida, un duro golpe que hizo a Duncan madurar muy pronto y crear un fuerte vínculo con sus padres.

Duncan siguió jugando y destacando tanto en los equipos de distrito, como en las escuelas de fútbol a las que asistía, y con 12 años ya atrajo la mirada de Jack O’Brien, ojeador del Manchester United y que rápido avisó a Matt Busby:
he visto hoy a un niño de 12 años que merece especial observación. Su nombre es Duncan Edwards, de Dudley.

El pequeño Duncan terminaría su aprendizaje escolar en las escuelas de Birmingham primero y Wolverhampton después, lo que hizo creer a los Wolves que el pequeño genio jugaría para ellos, pero para esa fecha ya estaban bien avisados los otros grandes clubes de la época, sobretodo el Aston Villa y Manchester United.
En cuanto cumplió los 15 años, comenzó una lucha entre los 3 equipos por hacerse con los servicios de la perla de Dudley, al final fue el Man_U el que convenció a la familia Edwards y le fichó como aficionado el 2 de Junio de 1952, en una contratación no exenta de polémica, ya que según los Wolves lo habían fichado como profesional, antes de que cumpliera los 16 años, que era la edad mínima reglamentaria para jugar en la Premier, e incluso indicaron que habían convencido al padre con dinero para que fichara con ellos, pero Duncan indicó que siempre había querido jugar en el Manchester, del que su padre, era un gran hincha.

Duncan hizo las maletas y se fue a Manchester, y en cuanto llegó hizo dos cosas: empezó a jugar en el juvenil y se puso a estudiar para carpintero, por si no resultaba aquella aventura del fútbol.

Ya como jugador, comenzó la temporada 52/53 en las filas del juvenil entrando poco a poco en las convocatorias,
y en unas semanas ya se había hecho un fijo en las alineaciones titulares.
Quedaban pocos aficionados ya, que no hubieran escuchado hablar del joven que había llegado de Dudley, y que asombraba en cada partido jugado con el juvenil, y Matt Busby, le dio la oportunidad de jugar con el primer equipo.
Duncan empezó a batir todos los records.

El 3 de Abril de 1953, debuto en 1ª división frente al Cardiff, el United perdió 4-1, pero Duncan se convirtió a sus
16 años y 185 días, en el jugador más joven en debutar en la Liga Inglesa.
Volvería su sitio en el filial para proclamar al Manchester campeón de la F.A Cup Juvenil.
La Temporada 53/54 ya sería otra cosa, inmerso aún en las filas del filial, acabaría la temporada jugando un total de 24 partidos, pero Duncan conocedor de sus orígenes humildes, pidió volver al juvenil para ayudar a sus compañeros a ganar por segundo año seguido la FA Cup Juvenil.
Entretanto había ascendido de forma meteórica en la selección Inglesa y ya era partícipe de la selección sub-20, incluso fue llamado para jugar con la absoluta, pero el día que fueron a valorarlo, no hizo un buen partido contra el Arsenal y fue descartado.

En el verano de 1954, se decidió que Duncan ya era un fijo para el United, y éste se hizo dueño del centro del campo de los Red Devils. Todos sus compañeros se rindieron ante la grandeza de un niño, un niño que sobre el campo les mandaba, les corregía y les ordenaba en sus posiciones, pero sobretodo jugaba, cómo jugaba el pequeño Duncan…..
Terminó la temporada jugando un total de 36 partidos y anotando 6 goles.
La Selección Inglesa, le hizo debutar antes de que terminase la Liga, fue el 2 de Abril de 1955 ante Escocia y Duncan se convirtió en el jugador más joven en debutar con los Pross.
Pero antes de que terminase la temporada, Matt Busby se dio cuenta de que Duncan estaba todavía en edad juvenil, lo mandó a jugar la final de copa, y el Manchester juvenil, venció por tercer año consecutivo la FA Cup.

A finales de 1955, él y Bobby Charlton, fueron llamados al servicio militar, y aunque les daban permisos para jugar todos los fines de semana, también les hacían jugar partidos con el equipo del ejército, con lo que ambos acabaron la temporada con más de 100 partidos jugados.
Duncan a pesar de estar 2 meses de baja por culpa de la gripe, jugó 33 partidos contribuyendo a que el Manchester ganara la Liga en 1956 por delante del Wolverhampton, y se convirtiera en el primer equipo Inglés en jugar
la Copa de Europa, ya que el año anterior, en la 1ª edición, la Federación Inglesa no quiso inscribir al Chelsea
“en ese nuevo torneo que habían creado en Europa”.

La temporada 56/57, fue mejor que la anterior, en liga repitió título, ésta vez frente al Tottehnham, en FA Cup llegaron a la final, pero el Aston Villa le privó de ganar la competición más antigua del Mundo y en la Copa de Europa tras eliminar al Anderlecht con record incluido 10-0, al Borussia Dortmund y al Athletic de Bilbao, sólo el laureado
Real Madrid de las 5 Copas de Europa, pudo apartarle de la gran final europea.

En 1958, parecía que todo sería todavía mejor, en plena lucha con los Wolves por la Liga, clasificados otra vez para la final de la FA Cup, y en semifinales de la Copa de Europa, llegó la tragedia de Munich; y aunque intentó no rendirse, aunque luchó con todas sus fuerzas y aunque esperaba la hora del partido contra los Wolves, Duncan no aguantó las heridas provocadas por el accidente y falleció el 21 de Febrero.
Sus restos descansan en Dudley, donde una gran estatua en su honor preside la principal avenida de la ciudad.

En apenas 5 años como profesional, dejó para el registro 177 partidos con el Manchester anotando 21 goles,
en la selección jugó un total de 18 partidos y marcó 5 goles.
Dejó tras de sí varios records:
– Jugador más joven en debutar en Liga Inglesa (aún vigente).
– Jugador más joven en debutar con la Selección Inglesa (este record lo rebajarían primero Michael Owen, y más tarde Wayne Rooney y Theo Walcott).
– Máxima goleada en Copa de Europa (superado en 1974 por el 11-0 del Dinamo de Bucarest al Crusadres).

Dicen de él, que es el mejor jugador de la historia nacido en las islas británicas.
El escocés Tommy Docherty preguntado tras el Mundial de 1958 dijo:
“Muchos hablan de Pelé. Esos no vieron jugar a Duncan Edwards”.
Sir Bobby Charlton lo definió así: “Era bueno con la izquierda, bueno con la derecha, capaz de desplazar el balón de un extremo al otro del campo con lo que pesaban los balones de la época y ponértela en el pie. Es el único jugador ante el que me he sentido inferior”.

En la iglesia de Dudley, no hay angelitos adornando sus ventanas, Duncan Edwards preside sus vitrales.


Duncan Edwards. “The Big Dun”.

A los que estamos acostumbrados a ver al Manchester United como dominador de la Liga Inglesa, nos vendría bien saber que esto ocurre desde que se formó la Premier League en 1992, desde entonces los Red Devils han ganado
11 de las 18 ligas que tienen. La última antes del 93, fue aquella ganada en 1967 con George Best.


El gran Man_U empezó a forjarse a mediado de los 50, ése fue el primer gran Manchester United que se recuerda.
Con una media de edad de 23 años, aquel equipo encandiló a toda Europa con su juego alegre, ganado las ligas del 56 y 57 y cayendo con 8 jugadores menores de 21 años, ante el Real Madrid en semifinales de la Copa de Europa de 1957.
Al mando desde el banquillo, Matt Busby; bien ordenados en el terreno de juego, sus chicos, los chicos de Busby.
“The Busby Babes”.

Matt Busby había logrado con una mezcla de cantera, juventud y ataque un juego exquisito, pero sobretodo orden y compromiso. Entre tanto joven, también llegaba alguna estrella como Tommy Taylor, por el que Busby autorizó un pago de 29.999 £, así Taylor no tendría que soportar con la carga de ser el hombre de las 30.000 £.
Los jugadores ya salían de viaje perfectamente uniformados y no tenían un gran salario hasta que se asentaban en la primera plantilla; así era normal que se dieran casos como el de Bill Foulkes, que durante 3 años compaginó el sueldo que percibía del Manchester (10 £), con el que percibía en la mina de su pueblo (17 £).
Tal era el compromiso del plantel, que el propio Foulkes, inmerso en el servicio militar, y al que su superior al mando le había denegado un permiso para jugar, recibió al toque de diana del mismo día de partido (con más maldad si cabe), que disponía del día libre.
Su equipo jugaba en Birmingham, así que cogió sus botas, y en plena lluvia salió del cuartel, corrió unos 5 Km por el fango y paró al primer coche que vio; llegó al estadio media hora antes de que comenzara el partido y Busby al verlo, puso a aquel muchacho vestido de militar, lleno de barro y con un par de botas de fútbol en sus manos delante del plantel “ya he dado la alineación, pero hay un cambio, hoy juega Foulkes”.

Tras un memorable partido contra el Arsenal (4-5), el Man_U recibiría al Wolverhampton Wanderers FC con el que se disputaba la liga del 58, ese sería el siguiente partido (la historia ha querido que ayer se jugara el Wolves-Manchester, lástima que no ha sido en Old Trafford), pero antes devolverían visita al Estrella Roja.
En Belgrado, los Busby Babes lograron un empate a 3 goles que les daba el pase a semifinales de la Copa de Europa por segundo año consecutivo.

A la vuelta, el avión hizo escala en el aeropuerto de Riem en Munich, nevaba y la pista estaba completamente helada, por 2 veces se intentó el despegue y por 2 veces se abortó.
Cuando ya estaba decidido que pernoctarían en Munich, el capitán lo intentó de nuevo, pero no lograron la altura suficiente y el Elisabethan Airlane, acabó estrellándose contra una casa al final de la pista. El avión quedó partido en 2, en la parte de atrás silencio, delante heridos, y en el centro Bobby Charlton casi ileso y Bill Foulkes con una sola herida en la cabeza provocada por la caída de una botella de Ginebra que le habían regalado en la embajada.
Juntos vieron como Harry Gregg (Portero del Man_U), salía del avión con una niña en sus brazos, se llamaba
Venona Lukic, más tarde volvería al avión para rescatar también a la madre de ésta, Vera Lukic e intentó regresar
otra vez, pero ya se lo impidieron por el riesgo a una explosión.

23 personas perdieron la vida en el accidente, entre ellos 8 jugadores del Manchester.
Eran las 15.04 del 6 de Febrero de 1958. Hoy se cumplen 53 años.


– Roger Byrne, 28 años. Uno de los primeros laterales en subir al ataque, era capitán del United y de la selección.

– Geoff Bent, 25 años. Había solicitado la salida del club porque jugaba poco. Comentó a sus compañeros que se iba a la parte de atrás porque se sentía más seguro. Era carpintero.

– Eddie Colman, 21 años. Pequeño centrocampista de ataque, acumulaba ya 18 internacionalidades. Según dicen muy culto y generoso.

– Mark Jones, 24 años. El complemento ideal de Charlton en el centro del campo. Había dejado su oficio de albañil para ser uno de los chicos de Busby.

– David Pegg, 22 años. Hábil extremo zurdo, acababa de debutar en la selección. Delineante de profesión.

– Tommy Taylor, 26 años. Delantero centro, había jugado 19 veces con Inglaterra y había marcado 16 goles.
En su taquilla sólo encontraron 2 libros, uno de oratoria y uno de matemáticas.

– Liam Whelan, 22 años. Gran interior, “Billy” era llamado a ser la estrella de Irlanda. Foulkes que era su gran amigo,
le comentó en voz alta al iniciar el tercer despegue, que les podía haber llegado la hora, Billy le contestó en alto:
“estoy preparado”. Murió rezando el Señor mío Jesucristo.

– Duncan Edwards, 21 años. Decían que era el mejor jugador británico, y que se convertiría en el mejor de todos los tiempos. Fue el jugador más joven en debutar con Inglaterra en el siglo XX. Duncan murió tras 15 días en el Hospital.
Sus últimas palabras fueron “a qué hora es el partido contra los Wolves, no me lo quiero perder”.

Otros con mejor suerte no volvieron a jugar al fútbol.
Jackie Blanchflower, mediocampista Irlandés, víctima de una depresión no volvió a calzarse unas botas de fútbol.
Johnny Berry, que estuvo en coma durante un mes tampoco pudo volver a los terrenos de juego.
Ken Morgans y Albert Scanlon, nunca superaron las secuelas ni volvieron a jugar al mismo nivel.

Matt Busby, que salió despedido del avión, estuvo ingresado casi un mes; en una llamada telefónica que se oyó por la megafonía de Old Trafford, dijo “os alegrará saber que los muchachos que no perdieron la vida y yo, estamos bien. Volveremos a ser grandes”

Con los juveniles como fichajes de urgencia, en semifinales de la Copa de Europa, el United derrotó al Milan 2-1 en
Old Trafford, pero en la vuelta, perdió por 4-0 en San Siro consumando el inesperado fin de un ciclo.

10 años después de la desaparición de los Busby Babes, y tras eliminar al R.Madrid con gol de Foulkes en el Bernabéu, el Manchester United llegó a la final que la tragedia les arrebató en 1958.
En Wembley, ante el Benfica de Eusebio y con prórroga incluida, 2 goles de Bobby Charlton y 1 de George Best, dieron por fin al Man_U, la preciada Copa de Europa.

Si algún día visitáis Manchester, y dando por hecho que pasaréis por Old Trafford, veréis que en plena fachada,
en la esquina de la United Road, hay una gran placa en homenaje a los caídos en Munich. En la esquina contraria,
la K-Stand, un reloj imita al del aeropuerto de Munich. Cuando coinciden las 15.04, y sobretodo cada 6 de Febrero,
se suele leer, cantar o rezar “The Flowers of Manchester” en honor a los Busby Babes.

Para ver la letra de The Flowers of Manchester, pinchad el link.
http://www.munich58.co.uk/FlowersOfManchesterLyrics.zip

 

Basado en el relato de Petón en eftm.

Dedicado a mi amigo Javier Martín Torrado–.
Geoge Best, nace el 22 de Mayo de 1946, en Belfast (Irlanda del Norte), y cómo si hubiera sido marcado por la varita del destino, su apellido le llevó a ser el mejor.

Empezó su carrera en el Cregagh Boys’ Club, un equipo local, pero Bob Bishop, un ojeador de Manchester, mandó un telegrama a Old Trafford: “Creo que he descubierto a un genio”, George, tenía 15 años.
Con 17, ya había debutado en su selección y en el Manchester United.
Su carrera fue meteórica, ya que en tan sólo 5 años desde su debut, consiguió 2 Ligas y la tan ansiada Copa de Europa en 1968 (primera para un equipo Inglés), lo que le valió para ganar el Balón De Oro.
Junto a otros mitos como Bobby Charlton, y Dennis Law, y a las órdenes de Matt Busby, logró recuperar al Man_U. que en 1958, había perdido a casi toda su plantilla en el accidente aéreo de Munich.

Con 22 años, ya lo había sido todo en el fútbol, y su popularidad crecía a golpes de portadas, convirtiéndose junto a Los Beatles, y los Rolling Stones, en impulsores de una revolución en la que los jóvenes tenían mucho que decir. Tremendamente admirado, sobretodo por las féminas, entró en una dinámica de alcohol y lujo, de la que nunca supo escapar.
“Cada vez que entro en un bar, hay 70 personas que quieren invitarme a beber, y yo no sé decir que no”.

George “The Best”, siguió haciendo las delicias de los aficionados de Old Trafford hasta 1974, para entonces, pese a contar con 27 años, sus continuos escarceos con la noche, le impidieron rendir al nivel que había mostrado.
Preguntado por esto, dijo:
“En 1969 dejé las mujeres y el alcohol, fueron los peores veinte minutos de mi vida”.
Siguió jugando hasta 1984, intercalando equipos de las Islas, con estancias en Estados Unidos (aparte de jugar, regentaba locales de copas en ambos sitios). Pero cada vez que volvía a Inglaterra, acosado por los papparazzis de la época, dejaba frases para la Historia:
“Mucha gente va diciendo por ahí que me he acostado con siete Miss Mundo, pero sólo han sido tres”.

Una vez retirado, siguió ocupando portadas de los tabloides Ingleses, aunque casi siempre aparecía en la parte de sucesos, principalmente por sus detenciones en estado de embriaguez.
En sus últimos años, preguntado por su vida y la actualidad del fútbol, como era de esperar volvió a ser contundente:
“En mi vida, gasté mucho dinero en bebida, mujeres y coches de lujo. El resto, simplemente lo malgasté”.
“Hace unos años dije que si me daban a elegir entre marcar un golazo al Liverpool o acostarme con Miss Mundo, tendría una difícil elección. Afortunadamente, he tenido la oportunidad de hacer ambas cosas”.
“Tenía una casa en la costa, pero en el camino había un bar, nunca llegué a ver el Mar”.
Incluso, preguntado por Paul Gascoigne, como máxima figura del fútbol Británico dijo:
“No me llega ni a los cordones de la botella”.

Best, que en los terrenos de juego, había regateado a cuantos defensas se cruzaron en su camino, no supo driblar a una enfermedad que le persiguió durante toda una vida.
Murió el 25 de Noviembre de 2005, tras varias operaciones y un trasplante de Hígado.

Una forma de resumir su vida, ocurrió en 1976, ya alejado del fútbol profesional, y pese a sus 30 años, bastante deteriorado ya, fue convocado para un Irlanda del Norte-Holanda, clasificatorio del Mundial de 1978.
En el calentamiento, se le acercó un periodista y le dijo: “ves a aquel chaval, es Johan Cruyff, ¿es mejor que tú?”
Y le contestó: “¿estas de broma?”.
En la primera pelota que tuvo, Best, se volvió hacia su área, regateó a dos rivales, cruzó el centro del campo en sentido inverso, regateó a un tercero, y cuando por fin se encontró a Cruyff, ya cerca de su propia área,
le tiró un caño, paró la pelota y saludó al publico. Ese era George Best.
“Si yo, hubiera nacido feo, nunca hubierais oído hablar de Pelé”.

George Best, “El Quinto Beatle”.

H´Angus. El Mono Alcalde

Publicado: 16 diciembre, 2010 en Curiosidades
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En Hartlepool, al norte de Inglaterra, los ciudadanos conviven desde hace 2 siglos, con un drama antropológico que sólo lograron resolver gracias al fútbol.

Hace 200 años, en tiempos de las Guerras Napoleónicas entre Franceses e Ingleses, apareció en una de las playas del lugar, un mono ataviado con el uniforme militar Francés.
Los pescadores que lo divisaron, llamaron al Alcalde y al Jefe de Policía, que reunidos en asamblea de 2, llegaron a una conclusión: si aquel mono había llegado hasta las costas de Hartlepool, solo podía ser en misión de espionaje para la Francesada; o sea, que el animal en cuestión había sido amaestrado por los Gabachos para recabar información,
“no puede ser otra Sr. Alcalde, no puede ser otra Sr. Jefe de Policía”.
El mono fue juzgado en consejo y ahorcado sin compasión, y aunque le dieron la oportunidad de defenderse en el juicio, éste (el mono), no articuló palabra alguna; Prueba definitiva.

La historia sirvió para 2 cosas, para que el pueblo de Hartlepool, haya sido el cachondeo del Norte de Inglaterra, desarrollando un gran sentimiento de culpabilidad hacia los simios, y para que a los habitantes del lugar, por tal hazaña, se les conozca como los Monkey Hangers, (Verdugos de monos).

Pero apareció el fútbol, y en cuestión el Hartlepool United F.C. que aprovechando la aparición de las mascotas en el fútbol, decidió vestir a un mono con la camiseta del equipo en homenaje al simio tristemente ajusticiado en 1805.

Al mono-mascota le llamaron H´Angus, y aunque es de suponer que algunos hinchas querían vestir de mono al peor jugador del equipo,
al final fue un tal Stuart Drummond, el que dio vida a la mascota. H´Angus en los descansos hacía las delicias del respetable, pidiendo el balón centrado a los recoge-pelotas, y rematando a portería.
“Gol del Mono decían”, pero el golazo estaba por llegar……

En las elecciones a la Alcaldía de 2002, Stuart Drummond, se presentó a los comicios con un sólo lema: “Plátanos gratis para los escolares”.
Drummond, arrasó en las votaciones, siendo el Primer Alcalde electo de Hartlepool. Según publicó el Canadá National Post “Mono gana alcaldía, recupera su forma humana”, y fue lo primero que dijo el apuesto Alcalde:
“Las elecciones las he ganado yo, no el Mono”, lo que le ha valido entre otras cosas para cobrar un sueldo de unos 70.000 € anuales.

Drummond, sigue siendo Alcalde de la ciudad, y el Hartlepool United, media la tabla en la Football League One. (3ª).

En los descansos de los partidos jugados en el Victoria Park, mientras el público oye el himno del equipo,
H´Angus y Drummond, uno en el césped y el otro desde el palco, siempre que se miran se guiñan un ojo.

PD: Gracias a eftm.