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-Dedicado a mi amigo José Angel Montes “El Mofly”-

Hay momentos en la vida en los que se tienen varias opciones, elegir una u otra decantará tu futuro, no hay vuelta atrás.
Bob Marley eligió ser cantante para alegría de muchos y no ser futbolista, para nunca lo sabremos tristeza de unos cuantos.
Eligió el reggae, pero Bob nació con un balón y ése balón le acompañó toda su vida; Y a día de hoy aún le acompaña…..

Robert Nesta Marley nació en Nine Miles (Saint Ann) Jamaica,
el 6 de Febrero de 1945, hijo de Cedella Booker, una afro-jamaicana y de Norval Marley un jamaicano blanco hijo de inmigrantes Ingleses.
Abandonado por su padre al poco de nacer, Cedella y Bob crecieron en un barrio pobre de precarias condiciones,
(como después diría Maradona refiriéndose al barrio de La Boca)
“Un barrio privado: privado de luz, privado de agua….”

Reclamado años después por su padre, fue abandonado de nuevo, esta vez en Kingston con una tía suya que le cuidó hasta que su madre pudo ir a buscarlo y hacerse cargo de él, para quedarse definitivamente en la capital.

A Bob Marley, desde pequeño todos le miraban de una forma extraña por dos motivos:
– El primero fue el racismo que sufrió, no por ser negro, sino por ser blanco, blanco según estos ignorantes,
mulato para el resto del mundo, y de color para mí, de color humano.
– El segundo era un extraño poder que hacía que la gente acudiera a su casa en busca de respuestas a sus inquietudes, y es que el pequeño Bob tenía el don de la Quiromancia.
Mientras tanto, cada vez que le dejaban libre, se entretenía con su única afición, jugar al fútbol con su amigo,
Alan “Skill” Cole.

La mañana que Bob Marley cumplió 13 años, mientras recibía balón bajo el brazo las primeras felicitaciones del día, en la otra punta del mundo, en Munich un desgraciado accidente quebró las ilusiones de la mejor generación de futbolistas que haya dado el fútbol británico, Los Busby Babes.
El pequeño era ajeno a esto, pero para entonces ya lo tenía decidido, no quería estudiar, por supuesto no quería leer las manos de desconocidos, quería jugar al fútbol y ser profesional.
Mantuvo esta idea hasta que fundó el grupo “The Wailers”, sacó su primer disco, dejó el empleo en la fábrica Chrysler de Estados Unidos, se volvió a Jamaica y se casó con Rita, aquí tuvo que elegir y la balanza se declinó por el Reggae.
Para entonces, el que sí había logrado el sueño era Alan Cole, que se había convertido en una estrella del fútbol jamaicano (record vigente de jugador más joven en debutar con la selección), Bob cada vez que podía llamaba a su viejo amigo para organizar un partidillo en cualquier lugar.
Jugaban en todos los campos posibles, sobretodo en el parque contra los policías de la comisaría del barrio y en el campo del Boys Town Fc, un pequeño club del que tanto Bob como Skill Cole eran fanáticos.


En lo personal, Bob Marley se casó una vez, pero tuvo varias mujeres y un total de 16 hijos, era un personaje díscolo capaz de recibir la medalla de la Paz de Naciones Unidas, como de protagonizar altercados con tiroteos incluidos, unos como víctima previo a un concierto en el que reivindicaba los derechos igualitarios, y otros supuestamente como implicado, nunca se supo bien pero quedó reflejado en una canción “I shot the Sheriff”.
Donde quiera que actuaran Bob Marley & The Wailers, era seguro que se jugaría un partido de fútbol previo al concierto. Lo hicieron en Paris ante un combinado de periodistas y exjugadores y lo hicieron en Brasil, donde Alan Cole que para esa época ya era el manager del grupo, jugaba el campeonato brasileño con el Club Nautico Capibaribe.

En casa del cantante Chico Buarque, jugaron también otros músicos como Toquinho o Junior Marvin,
también jugó Paulo César Cajú, campeón del mundo con Brasil en 1970.
El equipo de Bob venció 3-0 y tanto el músico como el campeón del mundo marcaron.
Al acabar el partido Bob le dijo a Paulo César: “Soy fan de tu fútbol” y le recordó la que probablemente haya sido
la mejor selección de la Historia del fútbol “Pelé, Rivelino, Gerson, Tostao, Jairzinho…Brasil es mi equipo
A Jamaica le gusta el fútbol gracias a Brasil”. Paulo César le respondió “a mí me gusta tu música”.
Abrió una bolsa y le regaló una camiseta blanca con un 10 en la espalda. La camiseta de Santos, la camiseta de Pelé.

La carrera musical de Bob Marley fue corta pero amplia, (sé que tú amigo Mofly la conoces bien), pero no toca aquí analizarla. Entre premios, reconocimientos, discos de Oro, giras musicales y partidos de fútbol, la carrera musical
la detuvo un partido de fútbol.

En la gira de 1977, el grupo tocaba en Londres en Abril y como era normal se organizó un partido entre músicos y periodistas. Bob Marley era zurdo y jugaba de interior (como George Best) y en una jugada, un pisotón de un rival
le provocó una herida en el dedo gordo del pie, no se lo curó.
La herida sin curar unida al continuo roce del calzado derivó en un melanoma acral lentiginoso, los médicos le recomendaron una pequeña amputación, apenas una raspadura, pero el código rastafari se lo impedía.

El 20 de Septiembre de 1980, mientras tocaba la pelota con su inseparable amigo Alan Cole en Central Park,
Bob cae desmayado, el cáncer ya ha alcanzado los pulmones y el cerebro.
Acude entonces a la medicina moderna, pero ya es tarde y le vaticinan un mes de vida.
Bob Marley falleció el 11 de Mayo de 1981 en Miami y fue enterrado en Nine Miles.
En su tumba, sobre su cuerpo eligió llevarse para la eternidad su guitarra, una biblia rastafari, unos brotes de marihuana…….. Y un balón de fútbol.

En Kingston, en la Avenida Dr. Arthur Wint, la que lleva hasta el estadio nacional de Jamaica, podéis ver
a 300 metros de la entrada del mismo, que una estatua ve desde lejos todos los partidos de fútbol.

Bob Marley, el Rey del reggae se quedó a muy poco de ser futbolista.

PD: Mi amigo Mofly vive casi como Bob Marley, le gusta jugar al fútbol, casi fue músico y también le gusta… el Reggae.
José Angel Montes, socio y fundador de Estudios Pocos.

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Dedicado a mi amigo José Alvaro Ferreira

En todos los Mundiales que se disputan suele haber bajas por distintos motivos, en el Mundial de Suecia´58 no podía ser menos; pero dos nombres destacaron sobre el resto de ausentes: Duncan Edwards y Eduard Streltsov.

Eduard Anatólievich Streltsov, nació en Perovo, un suburbio de Moscú,
el 21 de Julio de 1937, en el seno de una familia pobre.
Su padre Anatoly, partió al frente durante la 2ª Guerra Mundial para no volver jamás, afortunadamente no falleció, pero decidió instalarse en Kiev sin su familia, lo que provocó su madre (Sofía), tuviera que trabajar en una fábrica para poder mantenerle, fábrica a la que él se uniría después dejando a un lado los estudios.

Cuando el pequeño Eduard disponía de tiempo libre y la dura climatología moscovita se lo permitía, aprovechaba para divertirse con su gran pasión:
el fútbol. Eduard jugaba a ser uno de sus grandes ídolos del Spartak de Moscú.

A la edad de 13 años, Streltsov, ya jugaba con los adultos en el equipo de la fábrica Fraser, y en 1953, tras un partido entre Fraser y el juvenil del Torpedo de Moscú, gustó tanto a los técnicos que le ficharon para el primer equipo.

En 1954, con 16 años aún, debutó con el Torpedo en Liga, causando tal impresión que un año después haría lo propio en el combinado nacional absoluto, anotando 3 goles en su debut y otros 3 en su segundo partido.
Había nacido una estrella.

En su segunda temporada se consagró, celebrando su mayoría de edad en 1955 con el premio individual
de máximo goleador de la liga soviética.

En el verano de 1956, se disputaron los Juegos Olímpicos de Melbourne, Streltsov y su compañero en la delantera del Torpedo, Ivanov, formaban la delantera más temible del torneo. Mientras Streltsov marcó en la semifinal ante Bulgaria, Ivanov se lesionó, y como al entrenador soviético le gustaba alinear a jugadores que fuesen compañeros de club,
Gavriil Kachalin puso en la final a la delantera del Spartak y dejó a Eduard sin la medalla de Oro.
(En aquella época sólo la recibían los que jugaban la final).
Nikita Simonyan que fue su sustituto, quiso regalarle la suya, pero nuestro protagonista no la aceptó:
“No te preocupes Nikita, ganaré muchos más trofeos en el futuro”.

Ése mismo año, se creó el Balón de Oro que coronó como mejor jugador de Europa a Sir Stanley Matthews,
Streltsov apareció en la 13ª posición, para subir en 1957 hasta la 7ª plaza.
Era una época en la que todo parecía salirle bien a Streltsov, que a sus éxitos deportivos también unía sus cualidades en el mundo del glamour. Eduard era amante de las noches, de las buenas fiestas y de las más bellas mujeres.

A falta de unas semanas para el Mudial de Suecia de 1958, todo se desmoronó.

Desde hacía algún tiempo, Streltsov estaba siendo presionado por políticos para que fichase por uno de los dos equipos del Gobierno: el CSKA Moscú (equipo del ejército) ó el Dinamo Moscú (equipo de la policía, la KGB), pero prefirió seguir fiel al Torpedo, cosa que no sentó nada bien en las altas esferas gubernamentales.

Quizás fue ése el motivo, o quizás otra versión que revela que durante una recepción en el Kremlin, Streltsov había rechazado a una joven admiradora para después burlarse de ella, resultando que la joven en cuestión era hija de
Yekaterina Furtseva, única mujer miembro del Politburó (máximo órgano de poder) e íntima del presidente Kruschev.
Tampoco ayudaba que con su estilo “boyish”, incitara contínuamente a los jóvenes moscovitas con ideales de libertad.

El 25 de Mayo, habían dado el día libre a los jugadores que ya estaban concentrados de cara el Mundial.
Streltsov junto a otros compañeros acudieron a una fiesta en una dacha en las afueras de Moscú.
A la mañana siguiente, la KGB se presentó en la concentración del combinado soviético , y detuvieron a Streltsov acusándolo de violación de Marina Lebedeva, una chica a la supuestamente conoció la noche anterior.
Eduard fue llevado a una comisaría donde tras varios días de duros interrogatorios proclamando su inocencia,
(apoyado por las declaraciones de varios testigos) finalmente admitió el cargo de violación del que era acusado.
Según cuentan, alguien del gobierno le dijo que si se declaraba culpable, podría jugar el Mundial de fútbol.

Streltsov, a sus 21 años y que por entonces estaba ya casado y esperaba una hija, al ser declarado culpable, no sólo
no jugó el mundial, sino que fue condenado a doce años de prisión en un Gulag (Campo de trabajos forzados).

La importancia de Streltsov en la selección, lo indica el hecho de que 2 años antes del Mundial, URSS venció a Suecia 6-0 con 3 goles de él, y en el mundial, Suecia eliminó a URSS en 1/4 por 2-0, jugando después la final contra Brasil.

Tras casi cinco años de condena, fue puesto en libertad el 4 de Febrero de 1963, y dos años más tarde se le permitió regresar al fútbol, nuevamente eligió el Torpedo de Moscú.

En 1965 tras su larga inactividad, Strelsov fue nombrado 2º mejor jugador soviético, consiguiendo el título de campeón de Liga con el Torpedo, al año siguiente agrandaría su palmarés con el título de Copa.

En 1966, fue convocado nuevamente para la selección como titular indiscutible, clasificando al combinado para la Eurocopa de 1968, y repitiendo a nivel individual como mejor jugador soviético en 1967 y 1968.
La derrota de URSS ante Hungría en la Eurocopa, hizo que con 31 años abandonara la selección, para en 1970 dejar definitivamente el fútbol. Siguió ligado de por vida al Torpedo, pero mantuvo siempre una profunda pena:
no haber jugado nunca en el Spartak de Moscú, en club de sus amores.

El 22 de Julio de 1990, a la edad de 53 años, Eduard Streltsov falleció a consecuencia de un cáncer de esófago, cáncer provocado por sus 5 años de trabajos forzados en una de las minas a las que fue condenado.

En 1996, el Torpedo de Moscú, colocó una estatua del gran genio en su estadio, llamándolo Estadio Eduard Streltsov. Otra estatua, desde 1998 da la bienvenida a todos los asistentes que acuden al Estadio Olímpico Luzhnikí.

Coincidiendo con el 7º aniversario de su muerte, se pudo ver a Marina Lebedeva, dejando flores sobre su tumba. (Marina nunca ha hablado de lo que pasó).

En 2001, se formó el comité Streltsov con un único fin: limpiar el nombre del jugador.
A día de hoy dicho comité es presidido por Anatoly Karpov: “Si no hubiera sido por esa terrible condena, Streltsov sin duda se habría convertido en el mejor futbolista del mundo”.

Eduard Streltsov, es considerado el 2º mejor jugador soviético de todos los tiempos. Sólo superado por Lev Yashin.

Eduard Streltsov, “El Pelé Ruso”.

Dedicado a mi amigo Javier Martín Torrado–.
Geoge Best, nace el 22 de Mayo de 1946, en Belfast (Irlanda del Norte), y cómo si hubiera sido marcado por la varita del destino, su apellido le llevó a ser el mejor.

Empezó su carrera en el Cregagh Boys’ Club, un equipo local, pero Bob Bishop, un ojeador de Manchester, mandó un telegrama a Old Trafford: “Creo que he descubierto a un genio”, George, tenía 15 años.
Con 17, ya había debutado en su selección y en el Manchester United.
Su carrera fue meteórica, ya que en tan sólo 5 años desde su debut, consiguió 2 Ligas y la tan ansiada Copa de Europa en 1968 (primera para un equipo Inglés), lo que le valió para ganar el Balón De Oro.
Junto a otros mitos como Bobby Charlton, y Dennis Law, y a las órdenes de Matt Busby, logró recuperar al Man_U. que en 1958, había perdido a casi toda su plantilla en el accidente aéreo de Munich.

Con 22 años, ya lo había sido todo en el fútbol, y su popularidad crecía a golpes de portadas, convirtiéndose junto a Los Beatles, y los Rolling Stones, en impulsores de una revolución en la que los jóvenes tenían mucho que decir. Tremendamente admirado, sobretodo por las féminas, entró en una dinámica de alcohol y lujo, de la que nunca supo escapar.
“Cada vez que entro en un bar, hay 70 personas que quieren invitarme a beber, y yo no sé decir que no”.

George “The Best”, siguió haciendo las delicias de los aficionados de Old Trafford hasta 1974, para entonces, pese a contar con 27 años, sus continuos escarceos con la noche, le impidieron rendir al nivel que había mostrado.
Preguntado por esto, dijo:
“En 1969 dejé las mujeres y el alcohol, fueron los peores veinte minutos de mi vida”.
Siguió jugando hasta 1984, intercalando equipos de las Islas, con estancias en Estados Unidos (aparte de jugar, regentaba locales de copas en ambos sitios). Pero cada vez que volvía a Inglaterra, acosado por los papparazzis de la época, dejaba frases para la Historia:
“Mucha gente va diciendo por ahí que me he acostado con siete Miss Mundo, pero sólo han sido tres”.

Una vez retirado, siguió ocupando portadas de los tabloides Ingleses, aunque casi siempre aparecía en la parte de sucesos, principalmente por sus detenciones en estado de embriaguez.
En sus últimos años, preguntado por su vida y la actualidad del fútbol, como era de esperar volvió a ser contundente:
“En mi vida, gasté mucho dinero en bebida, mujeres y coches de lujo. El resto, simplemente lo malgasté”.
“Hace unos años dije que si me daban a elegir entre marcar un golazo al Liverpool o acostarme con Miss Mundo, tendría una difícil elección. Afortunadamente, he tenido la oportunidad de hacer ambas cosas”.
“Tenía una casa en la costa, pero en el camino había un bar, nunca llegué a ver el Mar”.
Incluso, preguntado por Paul Gascoigne, como máxima figura del fútbol Británico dijo:
“No me llega ni a los cordones de la botella”.

Best, que en los terrenos de juego, había regateado a cuantos defensas se cruzaron en su camino, no supo driblar a una enfermedad que le persiguió durante toda una vida.
Murió el 25 de Noviembre de 2005, tras varias operaciones y un trasplante de Hígado.

Una forma de resumir su vida, ocurrió en 1976, ya alejado del fútbol profesional, y pese a sus 30 años, bastante deteriorado ya, fue convocado para un Irlanda del Norte-Holanda, clasificatorio del Mundial de 1978.
En el calentamiento, se le acercó un periodista y le dijo: “ves a aquel chaval, es Johan Cruyff, ¿es mejor que tú?”
Y le contestó: “¿estas de broma?”.
En la primera pelota que tuvo, Best, se volvió hacia su área, regateó a dos rivales, cruzó el centro del campo en sentido inverso, regateó a un tercero, y cuando por fin se encontró a Cruyff, ya cerca de su propia área,
le tiró un caño, paró la pelota y saludó al publico. Ese era George Best.
“Si yo, hubiera nacido feo, nunca hubierais oído hablar de Pelé”.

George Best, “El Quinto Beatle”.

Luis Suárez

Publicado: 14 diciembre, 2010 en Leyendas del Fútbol
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Estos días se viene comentando, la gran probabilidad de que el Balón de Oro, recaiga en un jugador Español, por esto queremos hacer un pequeño homenaje, al que hasta ahora ha sido el único en ganarlo.

Luis Suárez Miramontes, nace en La Coruña, el 2 de Mayo de 1935, y cómo casi todos en su época aprende a jugar en las calles con un balón de trapo.
Debuta pronto en el Depor (1952), y con apenas 18 años ya se hace el líder del equipo Coruñés.
Pronto el Barcelona pone sus miras en él y lo ficha en 1954.

En Barcelona estuvo hasta 1961 y ganó 2 Ligas (1959 y 1960), 2 Copas (1957 y 1959),
y dos Copa de Ferias -actual Europa League- (1958 y 1960).
Todo esto le sirvió para ser distinguido con el máximo trofeo individual en 1960.
Tristemente, se despidió del Barcelona perdiendo su último partido, la final de la Copa de Europa de 1961,
frente al Benfica del gran Eusebio.

Y lo fichó el Inter.

En 1962, El Inter de Milán, quería acabar con el dominio que ejercían en Italia, tanto la Juventus como el Milan.
Helenio Herrera había tomado las riendas del equipo y convenció al astro gallego, para convertirse en el primer jugador español en jugar en Italia.
Apenas llegó, revolucionó la escuadra nerazzurra, y en su segundo año, ganó su primer scudetto.
Pero lo más importante le llegó en la Copa de Europa, donde conquistó las ediciones de
1964 y 1965, unidas a otras tantas Copas Intercontinentales.
Suárez, era el auténtico motor de aquel equipo, capitaneado por Armando Picchi, y secundado por jugadores
como Sandro Mazzola (hijo del gran Valentino Mazzola), Giacinto Facchetti y Joaquín Peiró.
Más grande aún es su leyenda, si comprobamos que el Inter no ha repetido tal hazaña, hasta que éste último año,
ha logrado su tercera Copa de Europa bajo las órdenes de Jose Mourinho.

En 1970 dejó el Inter. Y se retiró en la Sampdoria en 1973.

Con la Selección Española, tampoco le fue nada mal, siendo uno de los destacados en la Eurocopa ganada
por España en 1964.

Luis Suárez, El Gallego de Oro.