Posts etiquetados ‘Alcohol’

Hasta otra Sócrates

Publicado: 4 diciembre, 2011 en Actualidad
Etiquetas:, , , , , ,

Triste noticia la que hemos recibido el día de hoy, Sócrates ha fallecido a los 57 años, el Doctor nos ha dejado.
El futbolista no ha podido superar sus graves problemas de salud, y el enésimo contratiempo, esta vez ha sido una infección intestinal, ha empeorado su más que frágil estado y el jugador ha dicho basta.
La noticia, por más esperada que fuese dada su delicada salud en los últimos meses, ha sobrecogido al mundo del fútbol y a los aficionados al Corinthians en particular.

Se da la circunstancia de que precisamente esta noche, el Timáo, el equipo de sus amores puede convertirse en campeón del Brasileirao, un empate ante Palmeiras es suficiente para hacerse con el título frente al otro aspirante,
Vasco da Gama.

Sócrates el doctor (licenciado en medicina), era un futbolista atípico en casi todos los sentidos.
Fumador y bebedor desde que se le recuerde, no quiso jugar al fútbol de forma profesional hasta acabar con sus estudios; lejos de ser políticamente correcto, se implicaba en los problemas de la sociedad, pero en el terreno de juego era todo elegancia; con sus 1,91m de altura lo más sorprendente no era ver su capacidad para ver el juego de espaldas, o su facilidad para controlar el balón, lo más sorprendente es que hiciera todo eso calzando un 37 como número de pie.

Sócrates, el más mediático de una generación, el jugador que con su revolución corinthiana provocase el fin de la dictadura militar en Brasil, el experto que tiraba los penaltis de tacón, uno de los integrantes de la mejor selección de fútbol “no campeona” de la historia, aquella que enamoró a todos los aficionados en los Mundiales de 1982 y 1986,
nos ha dicho adiós, pero nos regaló tanto que no le diremos adiós, si no un hasta siempre y gracias por todo craque.

Para sempre Sócrates, Para outro Doutor.
A mí me enganchaste.

Anuncios

-Dedicado a mi amigo José Angel Montes “El Mofly”-

Hay momentos en la vida en los que se tienen varias opciones, elegir una u otra decantará tu futuro, no hay vuelta atrás.
Bob Marley eligió ser cantante para alegría de muchos y no ser futbolista, para nunca lo sabremos tristeza de unos cuantos.
Eligió el reggae, pero Bob nació con un balón y ése balón le acompañó toda su vida; Y a día de hoy aún le acompaña…..

Robert Nesta Marley nació en Nine Miles (Saint Ann) Jamaica,
el 6 de Febrero de 1945, hijo de Cedella Booker, una afro-jamaicana y de Norval Marley un jamaicano blanco hijo de inmigrantes Ingleses.
Abandonado por su padre al poco de nacer, Cedella y Bob crecieron en un barrio pobre de precarias condiciones,
(como después diría Maradona refiriéndose al barrio de La Boca)
“Un barrio privado: privado de luz, privado de agua….”

Reclamado años después por su padre, fue abandonado de nuevo, esta vez en Kingston con una tía suya que le cuidó hasta que su madre pudo ir a buscarlo y hacerse cargo de él, para quedarse definitivamente en la capital.

A Bob Marley, desde pequeño todos le miraban de una forma extraña por dos motivos:
– El primero fue el racismo que sufrió, no por ser negro, sino por ser blanco, blanco según estos ignorantes,
mulato para el resto del mundo, y de color para mí, de color humano.
– El segundo era un extraño poder que hacía que la gente acudiera a su casa en busca de respuestas a sus inquietudes, y es que el pequeño Bob tenía el don de la Quiromancia.
Mientras tanto, cada vez que le dejaban libre, se entretenía con su única afición, jugar al fútbol con su amigo,
Alan “Skill” Cole.

La mañana que Bob Marley cumplió 13 años, mientras recibía balón bajo el brazo las primeras felicitaciones del día, en la otra punta del mundo, en Munich un desgraciado accidente quebró las ilusiones de la mejor generación de futbolistas que haya dado el fútbol británico, Los Busby Babes.
El pequeño era ajeno a esto, pero para entonces ya lo tenía decidido, no quería estudiar, por supuesto no quería leer las manos de desconocidos, quería jugar al fútbol y ser profesional.
Mantuvo esta idea hasta que fundó el grupo “The Wailers”, sacó su primer disco, dejó el empleo en la fábrica Chrysler de Estados Unidos, se volvió a Jamaica y se casó con Rita, aquí tuvo que elegir y la balanza se declinó por el Reggae.
Para entonces, el que sí había logrado el sueño era Alan Cole, que se había convertido en una estrella del fútbol jamaicano (record vigente de jugador más joven en debutar con la selección), Bob cada vez que podía llamaba a su viejo amigo para organizar un partidillo en cualquier lugar.
Jugaban en todos los campos posibles, sobretodo en el parque contra los policías de la comisaría del barrio y en el campo del Boys Town Fc, un pequeño club del que tanto Bob como Skill Cole eran fanáticos.


En lo personal, Bob Marley se casó una vez, pero tuvo varias mujeres y un total de 16 hijos, era un personaje díscolo capaz de recibir la medalla de la Paz de Naciones Unidas, como de protagonizar altercados con tiroteos incluidos, unos como víctima previo a un concierto en el que reivindicaba los derechos igualitarios, y otros supuestamente como implicado, nunca se supo bien pero quedó reflejado en una canción “I shot the Sheriff”.
Donde quiera que actuaran Bob Marley & The Wailers, era seguro que se jugaría un partido de fútbol previo al concierto. Lo hicieron en Paris ante un combinado de periodistas y exjugadores y lo hicieron en Brasil, donde Alan Cole que para esa época ya era el manager del grupo, jugaba el campeonato brasileño con el Club Nautico Capibaribe.

En casa del cantante Chico Buarque, jugaron también otros músicos como Toquinho o Junior Marvin,
también jugó Paulo César Cajú, campeón del mundo con Brasil en 1970.
El equipo de Bob venció 3-0 y tanto el músico como el campeón del mundo marcaron.
Al acabar el partido Bob le dijo a Paulo César: “Soy fan de tu fútbol” y le recordó la que probablemente haya sido
la mejor selección de la Historia del fútbol “Pelé, Rivelino, Gerson, Tostao, Jairzinho…Brasil es mi equipo
A Jamaica le gusta el fútbol gracias a Brasil”. Paulo César le respondió “a mí me gusta tu música”.
Abrió una bolsa y le regaló una camiseta blanca con un 10 en la espalda. La camiseta de Santos, la camiseta de Pelé.

La carrera musical de Bob Marley fue corta pero amplia, (sé que tú amigo Mofly la conoces bien), pero no toca aquí analizarla. Entre premios, reconocimientos, discos de Oro, giras musicales y partidos de fútbol, la carrera musical
la detuvo un partido de fútbol.

En la gira de 1977, el grupo tocaba en Londres en Abril y como era normal se organizó un partido entre músicos y periodistas. Bob Marley era zurdo y jugaba de interior (como George Best) y en una jugada, un pisotón de un rival
le provocó una herida en el dedo gordo del pie, no se lo curó.
La herida sin curar unida al continuo roce del calzado derivó en un melanoma acral lentiginoso, los médicos le recomendaron una pequeña amputación, apenas una raspadura, pero el código rastafari se lo impedía.

El 20 de Septiembre de 1980, mientras tocaba la pelota con su inseparable amigo Alan Cole en Central Park,
Bob cae desmayado, el cáncer ya ha alcanzado los pulmones y el cerebro.
Acude entonces a la medicina moderna, pero ya es tarde y le vaticinan un mes de vida.
Bob Marley falleció el 11 de Mayo de 1981 en Miami y fue enterrado en Nine Miles.
En su tumba, sobre su cuerpo eligió llevarse para la eternidad su guitarra, una biblia rastafari, unos brotes de marihuana…….. Y un balón de fútbol.

En Kingston, en la Avenida Dr. Arthur Wint, la que lleva hasta el estadio nacional de Jamaica, podéis ver
a 300 metros de la entrada del mismo, que una estatua ve desde lejos todos los partidos de fútbol.

Bob Marley, el Rey del reggae se quedó a muy poco de ser futbolista.

PD: Mi amigo Mofly vive casi como Bob Marley, le gusta jugar al fútbol, casi fue músico y también le gusta… el Reggae.
José Angel Montes, socio y fundador de Estudios Pocos.

The Old Firm

Publicado: 1 junio, 2011 en Curiosidades
Etiquetas:, , , ,

Si nos situamos próximos al centro geográfico de Inglaterra, un punto en el mapa llamará rápidamente nuestra atención, Derby.

Pensar en la Ciudad de Derby, nos obligará a pensar en fútbol e irremediáblemente en el partido que sin ser una final, es el más esperado entre la afición a lo largo de una temporada.
El derby.

Entre todos los derbys que se os vengan a la mente: Liverpool-Everton, Sevilla-Betis, Boca-River, Milan-Inter, Hamburgo-St.Pauli, Roma-Lazio, Flamengo-Fluminense, Juventus-Torino, Benfica-Sporting y un largo etcétera,
ninguno divide tanto a dos aficiones ni es tan antiguo como el derby de Glasgow.

A los que asisten por primera vez a un derby en Glasgow, ya sea en Ibrox Park, o en el Celtic Park, lo primero que les llamará la atención serán las banderas. Entre los aficionados azules y los aficionados verdes, dos banderas inundan las gradas, la Británica y la Irlandesa, sí, habéis leído bien, en el derby de Glasgow no hay banderas Escocesas.

La rivalidad entre ambas aficiones se remonta siglos atrás y va mucho más allá de lo meramente futbolístico.
Para conocerla mejor, deberíamos saber que empieza con las luchas de independencia y unión sufridas a lo largo de la historia en las Islas Británicas, y que se incrementó con la gran inmigración de Irlandeses hacia Escocia en el siglo XIX,
y la posterior independencia de Irlanda en 1920.

Los azules, los del Rangers (The Gers), son protestantes (Luteranos) y apoyan la unión del Imperio Británico,
fueron fundados en 1873 por un club de remo, y desde su origen fue el preferido de los trabajadores del puerto.
Los verdes, los del Celtic (The Bhoys), son católicos y apoyan la segregación, principalmente la indepencia de Irlanda, fueron fundados en 1888 por el padre marista Wilfred Kerins, como entretenimiento para que los jóvenes católicos (en inferioridad numérica) que acudían a su comedor social, tuvieran algo que les uniera en su tiempo libre.

Desde los primeros enfrentamientos (a partir de 1888), se vio que el duelo entre los dos equipos más laureados y
con más prestigio de Escocia, no dejaba ni dejaría indeferente a nadie.
Prueba de ello es la final de copa de 1909, jugada el 10 de Abril y que terminó con empate a 2 goles.
El 17 de Abril, el partido se repitió y terminó con nuevo empate 1-1, cuando se anunció la disputa de un tercer encuentro para forzar un desempate, la sospecha de que el partido estuviese amañado por las directivas para repartir nuevamente los beneficios corrió por las gradas, y tanto los Gers como los Bhoys invadieron el terreno de juego,
se enfrentaron a la policía y quemaron todas las taquillas de Hampden Park.
La Scottish Cup se suspendió y figura en blanco en el palmarés. Las aficiones denominaron el partido como el negocio de las empresas, a partir de ahí se conoce el derby con el nombre de “la antigua empresa”, “The old firm”.

Con el aumento de la población católica en Escocia, el sectarísmo y los enfrentamientos fueron creciendo de intensidad, y en 1902 durante un Inglaterra-Escocia, se produjo la primera tragedia de Ibrox Park, en la que
fallecieron 26 personas.
Los distintos fichajes de uno a otro equipo incrementaron más la rivalidad entre aficiones, y cuando se hizo oficial
la independencia de Irlanda en 1921, la división quedó esclarecida realizándose el posicionamiento definitivo:
todos los católicos serían del Celtic y los protestantes del Rangers.

Tras la 2ª Guerra Mundial, los Rangers decidieron que en su equipo no jugaría ningún jugador católico, expresándolo en sus estatutos “un club protestante para protestantes” y ambos equipos llegaron a una especie de pacto de no agresión en el que acordaron que no ficharían a jugadores del club contrario.
En cualquier caso, esto no impidió que el 2 de Enero de 1971, durante la celebración de un gol en el minuto 89,
que otorgaba un empate al Rangers, se produjera la segunda tragedia de Ibrox, 66 personas perdieron la vida.
Desde ese día, está prohibido en Escocia la venta de alcohol en recintos deportivos, y para evitar que los aficionados beban antes del partido, a no ser que sea en horario intersemanal, el old firm se disputa siempre por las mañanas.

La llegada en 1988 de David Murray a la presidencia del Rangers, dio un giro radical a los acontecimientos.
David Murray, fanático hincha del Rangers, implantó una nueva política al club, no le importaban ni la procedencia
ni las creencias del jugador, pero eso sí, debía cumplir una condición que bien sabe Gabriel Omar Amato.
Cuando “el Gaby Amato” (ex juguador de Hércules, Mallorca y Betis entre otros) fichó por el Rangers en 1998,
una vez firmado y mientras viajaba en el avión privado del presidente (escena presenciada por Jose Mª Martín Petón),
David Murray se acercó a Amato, y con voz seria le dijo: “ya eres un jugador del Rangers, a partir de ahora
nunca más volverás a hacer la señal de la cruz en un estadio
“.

El caso más controvertido de cuantos se dieron con la nueva política de Murray, fue el de Maurice Johnston,
la estrella del Celtic y de la selección escocesa, se había despedido entre lágrimas de los Bhoys jurando amores eternos a sus colores cuando en 1987 decidió probar fortuna en Francia y fichar por el Nantes.
En 1989 volvió a Escocia para fichar por los Gers, rompiendo el famoso pacto de no agresión.
Johnston jugó 2 años con los Rangers, y aunque marcó 46 goles en sus 2 temporadas de azul, en Glasgow nadie le quería, odiado por unos (por traidor) y vilipendiado por otros (por su pasado), tuvo que marcharse al Everton.
Volvió en 1993 para jugar en el Hearts y en el Falkirk, pero era ya tal el odio que había despertado en Escocia,
que en 1996 se marchó a Estados Unidos para retirarse en el Kansas City Wizards. Aún no ha vuelto.

Son muchas las anécdotas que han dejado estos enfrentamientos a lo largo de la historia, pero una de las que más destaca, fue la protagonizada por Paul Gascoigne el 2 de Enero de 1998, que tras marcar un gol con el Rangers, recorrió todo el campo imitando con sus manos que tocaba una flauta, para recordarles a los bhoys la derrota que Guillermo III de Orange inflingió a los católicos de Jaime II en la batalla de Boyne en 1690.
En Marzo, Gascoigne tuvo que ser traspasado al Middlesbrough.

En los últimos años, ambos clubes han reconocido tener un problema de sectarismo y han lanzado sendas campañas contra la intolerancia, pero también les une algo más que esta iniciativa, y es que fuera de los terrenos de juego, ambas directivas tienen intereses en común.
Los dos equipos (por cuestiones obvias) comparten sponsor, ambos tienen el mismo reparto televisivo y ambos luchan por formar parte de la Premier League Inglesa, ya que la Scotland Premier League se les ha quedado pequeña.
Tienen 96 de los 114 títulos, y desde 1985 nadie que no sea alguno de ellos ha ganado la Liga.
De momento y al menos hasta 2013 que se vuelva a revisar la Premier Inglesa no será posible.

Si decidís presenciar el derby de Glasgow en directo (siendo indeferente vuestras creencias o religión), en Ibrox Park
escuharéis cánticos sectarios (cada vez más descafeinados) y el más famoso es “Follow Follow”; pero en el Celtic Park, que no os sorprenda escuchar “You’ll never walk alone”, ¿el himno del Liverpool?, bueno sí, la canción que adoptaron en The Kop para animar a los Reds, ya se cantaba desde 1950 en North Stand, (antiguamente llamada The Jungle)
la grada más mítica y amplia del fútbol Europeo.

El Derby de Glasgow. The Old Firm

Dedicado a mi amigo “africano” Ariel Lavorato.

Cuando a Jorge Valdano se le preguntó por Romario, Jorge dijo:
“es un jugador de dibujos animados”, pero Valdano sabía que
esa frase no era suya, se la oyó a un periodista chileno en referencia
a otro jugador que para los Argentinos, es el mejor interior derecha de toda la historia, Omar Corbatta.

Orestes Omar Corbatta nació el 11 de Marzo de 1936 en Argentina, concrétamente en Buenos Aires, y pasó su infancia junto a sus siete hermanos, en el seno de una familia pobre soportando cuando aún era un niño la pérdida de su padre.
Pero desde el mismo momento en que nació, algo decía que sería distinto a sus hermanos, quizá porque ya en su partida de nacimiento se podía leer “Oreste Osmar Corbatta”, pero eso a él le daba igual; nunca aprendió a leer.

Empezó jugando y destacando en las categorías inferiores de Estudiantes de La Plata, pero al poco tiempo le echaron del equipo por robarle los zapatos a sus compañeros, y continuó su formación jugando en un club local de la plata, el Juverlandia de Chascomús.

A la edad de 19 años, Juverlandia lo vendió a Racing Club de Avellaneda por un precio de 14000 pesos, de los que 2000 eran para Corbatta; nunca los cobró.
Llegó a Racing sin maletas, sólo con lo puesto: un pantalón, una camisa a cuadros y en alpargatas; desde aquel momento y para el resto de su vida, sería conocido como “El Loco”.

En 1955, ya como jugador de la “Academia”, el “Wing” Corbatta, comenzó a destacar en su posición de interior derecho por su velocidad, su control sobre el balón, sus temibles “gambetas”, sus goles y sus lanzamientos de penalti:
“Nunca me ponía de frente a la pelota, siempre de costado. Le pegaba con la cara interna del pie derecho y en el medio, con un golpe seco. Además, agachaba la cabeza para que el arquero no adivinara dónde iba a tirar y en cambio yo veía todo lo que él hacía. En cuanto se movía era hombre muerto……..
de 68 me sacaron solo 4”
.

Al poco tiempo, su fama en Racing, le llevó a la Selección, donde también se hizo con el puesto titular nada más llegar.
En 1956, en un partido amistoso entre Argentina y Uruguay en el mítico Estadio Centenario, Corbatta, marcó el mejor gol de su carrera, regateando a varios defensas, al portero, y sólo ante la línea de gol, esperando a otro defensa y volviéndolo a regatear, tal fue la belleza del gol que la revista estadounidense Life, publicó en portada por primera y única vez en la historia una secuencia de fútbol.
Pero no sería todo belleza, aquel día Corbatta sufría la marca de Pepe “el duro” Sasía, al que tenía desquiciado a causa de su velocidad y sus regates, tal fue así, que en una jugada, el balón le llegó a Corbatta, le hizo un sombrero a Sasía, paró el balón y le tiró un caño, le esperó de espaldas y le tiró otro caño…….. , el compañero de Sasía en la defensa, le hizo una terrible entrada por detrás al Loco, y Sasía, el duro Sasía, con apariencia de preocuparse por el rival, se acercó suavemente y le dio un puñetazo en la mandíbula.
Desde ese instante y hasta el día de su muerte, cada vez que Corbatta sonreía, en su boca dos dientes menos figuraban.

Consiguió con la Albiceleste, el título de Campeón de la Copa América de 1957, en el equipo conocido como
“Los carasucias”, coincidió con jugadores como Humberto Maschio, Osvaldo Cruz y Enrique Omar Sívori.

Llevó a Racing hasta el título de 1958, y logró la clasificación con la Albiceleste para el Mundial de Suecia.
En la concentración, Amadeo Carrizzo, le dijo que era capaz de pararle varios penaltis y acordaron una apuesta:
tiraría 50, si Carrizzo paraba 10, ganaba el arquero, de lo contrario ganaría El Loco. Corbatta marcó 49 de los 50.

En el Mundial, sería uno de los pocos que se libró de la crítica argentina tras el fracaso de su selección que fue eliminada en la primera ronda. Corbatta marcó 3 goles, uno en cada partido que jugó.
Pudo resarcirse de aquello un año más tarde, repitiendo título de Campeón de la Copa América de 1959.

De vuelta a Racing, siguió haciendo disfrutar a la grada, a la vez que mezclaba grandes partidos, con no menos sonadas borracheras, y lo decimos porque literalmente las mezclaba.
En la previa de un partido ante Estudiantes, apareció en tal estado que Tita Matiussi, encargada del estadio,
hizo que le dieran tres duchas de agua fría, en el vestuario Corbatta le dijo a Raúl Oscar “La Bruja” Belén:
“no me pasés la pelota que no la veo”, jugó el partido y marcó 2 goles.

Continuó jugando para Racing, logrando también la liga de 1961 antes de ser traspasado a Boca Juniors en 1963
por la cantidad de 12 millones de pesos, con los que se reformaron el estadio y se construyó un polideportivo.

En Boca se repitió la historia, ganó 2 ligas más en 1964 y 1965, pero también dejó para la historia numerosas anécdotas casi todas relacionadas con el alcohol o su indisciplina, como el día que jugó en la cancha de Ferrocarril Oeste, aquel día no tenía ganas de jugar y un fotógrafo le dijo: “Dale Corbatta, jugá que te saco una foto”, Corbatta le repondió: “Si me la sacás, juego”. Cogió el balón, regateó a tres rivales y marcó un golazo.
El Loco se fue hacia el fotógrafo y preguntó: “¿Sacaste la foto?” y el fotógrafo dijo: “No, recién prepare el rollo”. Corbatta lo insultó, se tiró de costado en la línea de banda, y no tocó más la pelota en todo el partido.
Tras un amistoso que Boca jugó en Chascomús, Corbatta se fue a la tienda de bicicletas del dueño de Juverlandia,
y destrozó todo lo que tuvo a mano “paré cuando sumé los 2 mil pesos que me debían”.

El Loco, jugó en Independiente de Medellín entre 1965 y 1969, para terminar su carrera profesional en 1974
tras jugar en varios equipos locales.

En lo personal, se casó 4 veces “con la primera me fue muy mal; con la segunda me fue mal; con la tercera mal y con la cuarta, mal. Las cuatro me sonaron, pero las quiero lo mismo” y aunque vivió siempre apenado por ser analfabeto, normalmente se le veía con un periódico bajo el brazo, periódico que abría y lo miraba cada vez que se le acercaba un periodista.

Tras retirarse, en la más mísera pobreza, pasó sus últimos años viviendo en una habitación dentro del estadio de Racing. Falleció el 5 de Diciembre de 1991, enfermo de un cáncer de laringe provocado por su alcoholemia.

Cuando la hinchada de Racing visita el estadio Juan Domingo Perón, normalmente lo hace por las calles Italia o Colón, pero aquellos que hacen la ruta antigua, pasarán por el pasaje Mozart, y allí (corrígeme amigo Ariel), justo antes de entrar al Cilindro, si miran hacia arriba, verán una placa que da nombre a la calle; la calle Orestes Omar Corbatta es sitio de culto para la hinchada de la Academia.

Orestes Omar Corbata “El dueño de la raya”.

Dedicado a mi amigo Javier Martín Torrado–.
Geoge Best, nace el 22 de Mayo de 1946, en Belfast (Irlanda del Norte), y cómo si hubiera sido marcado por la varita del destino, su apellido le llevó a ser el mejor.

Empezó su carrera en el Cregagh Boys’ Club, un equipo local, pero Bob Bishop, un ojeador de Manchester, mandó un telegrama a Old Trafford: “Creo que he descubierto a un genio”, George, tenía 15 años.
Con 17, ya había debutado en su selección y en el Manchester United.
Su carrera fue meteórica, ya que en tan sólo 5 años desde su debut, consiguió 2 Ligas y la tan ansiada Copa de Europa en 1968 (primera para un equipo Inglés), lo que le valió para ganar el Balón De Oro.
Junto a otros mitos como Bobby Charlton, y Dennis Law, y a las órdenes de Matt Busby, logró recuperar al Man_U. que en 1958, había perdido a casi toda su plantilla en el accidente aéreo de Munich.

Con 22 años, ya lo había sido todo en el fútbol, y su popularidad crecía a golpes de portadas, convirtiéndose junto a Los Beatles, y los Rolling Stones, en impulsores de una revolución en la que los jóvenes tenían mucho que decir. Tremendamente admirado, sobretodo por las féminas, entró en una dinámica de alcohol y lujo, de la que nunca supo escapar.
“Cada vez que entro en un bar, hay 70 personas que quieren invitarme a beber, y yo no sé decir que no”.

George “The Best”, siguió haciendo las delicias de los aficionados de Old Trafford hasta 1974, para entonces, pese a contar con 27 años, sus continuos escarceos con la noche, le impidieron rendir al nivel que había mostrado.
Preguntado por esto, dijo:
“En 1969 dejé las mujeres y el alcohol, fueron los peores veinte minutos de mi vida”.
Siguió jugando hasta 1984, intercalando equipos de las Islas, con estancias en Estados Unidos (aparte de jugar, regentaba locales de copas en ambos sitios). Pero cada vez que volvía a Inglaterra, acosado por los papparazzis de la época, dejaba frases para la Historia:
“Mucha gente va diciendo por ahí que me he acostado con siete Miss Mundo, pero sólo han sido tres”.

Una vez retirado, siguió ocupando portadas de los tabloides Ingleses, aunque casi siempre aparecía en la parte de sucesos, principalmente por sus detenciones en estado de embriaguez.
En sus últimos años, preguntado por su vida y la actualidad del fútbol, como era de esperar volvió a ser contundente:
“En mi vida, gasté mucho dinero en bebida, mujeres y coches de lujo. El resto, simplemente lo malgasté”.
“Hace unos años dije que si me daban a elegir entre marcar un golazo al Liverpool o acostarme con Miss Mundo, tendría una difícil elección. Afortunadamente, he tenido la oportunidad de hacer ambas cosas”.
“Tenía una casa en la costa, pero en el camino había un bar, nunca llegué a ver el Mar”.
Incluso, preguntado por Paul Gascoigne, como máxima figura del fútbol Británico dijo:
“No me llega ni a los cordones de la botella”.

Best, que en los terrenos de juego, había regateado a cuantos defensas se cruzaron en su camino, no supo driblar a una enfermedad que le persiguió durante toda una vida.
Murió el 25 de Noviembre de 2005, tras varias operaciones y un trasplante de Hígado.

Una forma de resumir su vida, ocurrió en 1976, ya alejado del fútbol profesional, y pese a sus 30 años, bastante deteriorado ya, fue convocado para un Irlanda del Norte-Holanda, clasificatorio del Mundial de 1978.
En el calentamiento, se le acercó un periodista y le dijo: “ves a aquel chaval, es Johan Cruyff, ¿es mejor que tú?”
Y le contestó: “¿estas de broma?”.
En la primera pelota que tuvo, Best, se volvió hacia su área, regateó a dos rivales, cruzó el centro del campo en sentido inverso, regateó a un tercero, y cuando por fin se encontró a Cruyff, ya cerca de su propia área,
le tiró un caño, paró la pelota y saludó al publico. Ese era George Best.
“Si yo, hubiera nacido feo, nunca hubierais oído hablar de Pelé”.

George Best, “El Quinto Beatle”.

Garrincha

Publicado: 2 diciembre, 2010 en Leyendas del Fútbol
Etiquetas:, , , ,


GARRINCHA
Manuel Francisco dos Santos (Río de Janeiro; 28 de octubre de 1933).
Es una de las grandes leyendas del fútbol, comúnmente denominado
(LA ALEGRÍA DEL PUEBLO), nació sambo y con su pierna derecha 6 cm más larga que la izquierda, además tenia la columna vertebral torcida y sufrió una poliomielitis, pero cabe destacar que esas mismas piernas son las que le ayudaron a confundir a sus rivales; a todo esto hay que añadir que fumaba desde los 10 años.
Rechazado con burlas cuando pasó por Vasco da Gama, América, Fluminense y Sao Cristovao, debutó con el Botafogo donde estuvo entre 1956 y 1964 ganando 3 ligas; en 1964 fichó por Corinthias, hasta 1969 que se fue a Flamengo, ya en su declive se fue a Francia al Red Star Paris en 1971 y en 1972 se marchó a Olaria, un club local donde se retiró.

Con Brasil jugó 3 mundiales (1958, 1962 y 1966) ganando los 2 primeros y formando parte de una de las más grandes delanteras que se recuerdan Pele, Didi, Vava, Garrincha y Zagallo.
Los médicos y psicólogos brasileños desaconsejaron a los técnicos que llevaran a Garrincha al Mundial de Suecia 58 porque tenia la mentalidad de un niño y parecía retrasado.
Fue durante este mundial cuando estando en Suecia compró un enorme radio, cuando lo llevó al vestuario,
su masajista le dijo que porque había comprado esa radio que sólo hablaba en Sueco si él no sabia sueco,
se lo vendió al masajista por un precio 4 veces menor al que le había costado.
Su gran momento le llegó en Chile 62. Con Pelé lesionado, Brasil le ganó 3-1 a Inglaterra en cuartos con dos goles de él, en semifinales 4-2 a los locales con otros dos goles de él y según él mismo “tres porque también contaba el botellazo que le cayó en la cabeza desde las gradas y que lo envió al hospital”.
Brasil terminó ganado ese Mundial y él fue proclamado Mejor Jugador del Mundo.
En su vida privada Garrincha era amante de la noche, el tabaco y el alcohol. Se casó tres veces y tuvo en total 36 hijos, de los cuales sólo reconoció a 9.
Casi todo lo que ganó lo invirtió en la bolsa y le dio a sus amigos las acciones para que se las manejaran porque él no sabia, Todos las dejaron perder y sólo cuando estaba en la quiebra le avisaron. Murió víctima del alcohol en la miseria de un hospital psiquiátrico el 20 de Enero de 1983, a los 49 años.
Uno de los psiquiatras reveló que a Garrincha lo que mas le dolió en su vida, era pensar que efectivamente había nacido de una relación de su hermana con su propio padre.
Nadie como Garrincha ha representado el fútbol samba.