Archivos de la categoría ‘Curiosidades’

-Dedicado a mi amigo José Angel Montes “El Mofly”-

Hay momentos en la vida en los que se tienen varias opciones, elegir una u otra decantará tu futuro, no hay vuelta atrás.
Bob Marley eligió ser cantante para alegría de muchos y no ser futbolista, para nunca lo sabremos tristeza de unos cuantos.
Eligió el reggae, pero Bob nació con un balón y ése balón le acompañó toda su vida; Y a día de hoy aún le acompaña…..

Robert Nesta Marley nació en Nine Miles (Saint Ann) Jamaica,
el 6 de Febrero de 1945, hijo de Cedella Booker, una afro-jamaicana y de Norval Marley un jamaicano blanco hijo de inmigrantes Ingleses.
Abandonado por su padre al poco de nacer, Cedella y Bob crecieron en un barrio pobre de precarias condiciones,
(como después diría Maradona refiriéndose al barrio de La Boca)
“Un barrio privado: privado de luz, privado de agua….”

Reclamado años después por su padre, fue abandonado de nuevo, esta vez en Kingston con una tía suya que le cuidó hasta que su madre pudo ir a buscarlo y hacerse cargo de él, para quedarse definitivamente en la capital.

A Bob Marley, desde pequeño todos le miraban de una forma extraña por dos motivos:
– El primero fue el racismo que sufrió, no por ser negro, sino por ser blanco, blanco según estos ignorantes,
mulato para el resto del mundo, y de color para mí, de color humano.
– El segundo era un extraño poder que hacía que la gente acudiera a su casa en busca de respuestas a sus inquietudes, y es que el pequeño Bob tenía el don de la Quiromancia.
Mientras tanto, cada vez que le dejaban libre, se entretenía con su única afición, jugar al fútbol con su amigo,
Alan “Skill” Cole.

La mañana que Bob Marley cumplió 13 años, mientras recibía balón bajo el brazo las primeras felicitaciones del día, en la otra punta del mundo, en Munich un desgraciado accidente quebró las ilusiones de la mejor generación de futbolistas que haya dado el fútbol británico, Los Busby Babes.
El pequeño era ajeno a esto, pero para entonces ya lo tenía decidido, no quería estudiar, por supuesto no quería leer las manos de desconocidos, quería jugar al fútbol y ser profesional.
Mantuvo esta idea hasta que fundó el grupo “The Wailers”, sacó su primer disco, dejó el empleo en la fábrica Chrysler de Estados Unidos, se volvió a Jamaica y se casó con Rita, aquí tuvo que elegir y la balanza se declinó por el Reggae.
Para entonces, el que sí había logrado el sueño era Alan Cole, que se había convertido en una estrella del fútbol jamaicano (record vigente de jugador más joven en debutar con la selección), Bob cada vez que podía llamaba a su viejo amigo para organizar un partidillo en cualquier lugar.
Jugaban en todos los campos posibles, sobretodo en el parque contra los policías de la comisaría del barrio y en el campo del Boys Town Fc, un pequeño club del que tanto Bob como Skill Cole eran fanáticos.


En lo personal, Bob Marley se casó una vez, pero tuvo varias mujeres y un total de 16 hijos, era un personaje díscolo capaz de recibir la medalla de la Paz de Naciones Unidas, como de protagonizar altercados con tiroteos incluidos, unos como víctima previo a un concierto en el que reivindicaba los derechos igualitarios, y otros supuestamente como implicado, nunca se supo bien pero quedó reflejado en una canción “I shot the Sheriff”.
Donde quiera que actuaran Bob Marley & The Wailers, era seguro que se jugaría un partido de fútbol previo al concierto. Lo hicieron en Paris ante un combinado de periodistas y exjugadores y lo hicieron en Brasil, donde Alan Cole que para esa época ya era el manager del grupo, jugaba el campeonato brasileño con el Club Nautico Capibaribe.

En casa del cantante Chico Buarque, jugaron también otros músicos como Toquinho o Junior Marvin,
también jugó Paulo César Cajú, campeón del mundo con Brasil en 1970.
El equipo de Bob venció 3-0 y tanto el músico como el campeón del mundo marcaron.
Al acabar el partido Bob le dijo a Paulo César: “Soy fan de tu fútbol” y le recordó la que probablemente haya sido
la mejor selección de la Historia del fútbol “Pelé, Rivelino, Gerson, Tostao, Jairzinho…Brasil es mi equipo
A Jamaica le gusta el fútbol gracias a Brasil”. Paulo César le respondió “a mí me gusta tu música”.
Abrió una bolsa y le regaló una camiseta blanca con un 10 en la espalda. La camiseta de Santos, la camiseta de Pelé.

La carrera musical de Bob Marley fue corta pero amplia, (sé que tú amigo Mofly la conoces bien), pero no toca aquí analizarla. Entre premios, reconocimientos, discos de Oro, giras musicales y partidos de fútbol, la carrera musical
la detuvo un partido de fútbol.

En la gira de 1977, el grupo tocaba en Londres en Abril y como era normal se organizó un partido entre músicos y periodistas. Bob Marley era zurdo y jugaba de interior (como George Best) y en una jugada, un pisotón de un rival
le provocó una herida en el dedo gordo del pie, no se lo curó.
La herida sin curar unida al continuo roce del calzado derivó en un melanoma acral lentiginoso, los médicos le recomendaron una pequeña amputación, apenas una raspadura, pero el código rastafari se lo impedía.

El 20 de Septiembre de 1980, mientras tocaba la pelota con su inseparable amigo Alan Cole en Central Park,
Bob cae desmayado, el cáncer ya ha alcanzado los pulmones y el cerebro.
Acude entonces a la medicina moderna, pero ya es tarde y le vaticinan un mes de vida.
Bob Marley falleció el 11 de Mayo de 1981 en Miami y fue enterrado en Nine Miles.
En su tumba, sobre su cuerpo eligió llevarse para la eternidad su guitarra, una biblia rastafari, unos brotes de marihuana…….. Y un balón de fútbol.

En Kingston, en la Avenida Dr. Arthur Wint, la que lleva hasta el estadio nacional de Jamaica, podéis ver
a 300 metros de la entrada del mismo, que una estatua ve desde lejos todos los partidos de fútbol.

Bob Marley, el Rey del reggae se quedó a muy poco de ser futbolista.

PD: Mi amigo Mofly vive casi como Bob Marley, le gusta jugar al fútbol, casi fue músico y también le gusta… el Reggae.
José Angel Montes, socio y fundador de Estudios Pocos.

El Viejo Gasómetro

Publicado: 16 julio, 2011 en Curiosidades
Etiquetas:, ,

Es normal durante el transcurso de un partido de fútbol que un equipo pierda a un jugador, frecuente que un equipo pierda un partido, excepcional es que pierda la categoría,
e incluso raro que pierda el nombre.

Lo que no es normal, ni frecuente, ni excepcional, y ni siquiera llega a raro es que un equipo pierda su estadio.
El hecho por tanto podríamos calificarlo de insólito.
En la Avenida de la Plata, en Buenos Aires, cuando la hinchada de El Ciclón visita su lugar de ocio cada Domingo, en su lugar encuentran……….. Un Supermercado.

Es la historia del Club Atlético San Lorenzo de Almagro y el viejo Gasómetro.

San Lorenzo es un equipo bonaerense fundado en 1908, nacido gracias al sacerdote Lorenzo Massa que decidió hacer un equipo para ayudar a los chicos del barrio de Almagro. De ahí el nombre, aunque siempre haya estado en Boedo.

En 1916 se inauguró el estadio que daría cabida a los hinchas de San Lorenzo (los cuervos), como nunca tuvo un nombre oficial y dada su similitud con los grandes depósitos de gas licuado que se usaban en la época, se le conoció popularmente como El Gasómetro.

Durante décadas ha sido el templo de San Lorenzo, el sitio de alegrías y tristezas de los cuervos y de toda la hinchada del Ciclón en general, viendo como el club de sus amores, se convertía en el primer campeón invicto de Argentina, como ganaba varias ligas más, cómo se convertía en el primer equipo argentino en jugar la Copa Libertadores….
Grandes títulos y grandes jugadores:
Alfredo Carricaberry, René Pontino, Isidro Lángara, José Sanfilippo, Héctor Scotta, Ricardo Lavolpe…..

A finales de los años 70, la situación en Argentina no era nada fácil, exprimida por la dictadura militar que sacudía el país, Buenos Aires no podía ser más que el fiel reflejo de cuanto sufría el país.
El Brigadier Osvaldo Cacciatore había asumido la alcaldía de Buenos Aires (impuesto como no por el régimen), y decidió de cara al Mundial de fútbol de 1978, que debía mostrar “la cara buena” de Buenos Aires al resto del mundo.
Mientras el Norte de la ciudad era el centro de inversiones, el Sur era apartado de cualquier proyecto económico, y Cacciatore, decidió remodelar el Monumental de River Plate, y olvidar el Gasómetro que con capacidad para 75000 espectadores, era el estadio con más capacidad de Argentina.

Tras finalizar el Mundial, era hora de recuperar parte de la inversión realizada; en 1979 el Brigadier Cacciatore declaró una reordenación urbana con el fin de construir viviendas, expresando tajántemente la prohibición de su uso para fines comerciales y la zona elegida fue la gran manzana ubicada entre las calles Muñiz y Salcedo. Pero había un problema, entre esas calles estaba ubicado el Gasómetro.

El problema se resolvió en cuestión de horas. Se constituyó una sociedad fantasma que se haría cargo de los terrenos, y la alcaldía de Buenos Aires directamente se los expropió a San Lorenzo dándole a cambio 900.000 dólares.

El 2 de Diciembre de 1979 se jugó el último partido en el Gasómetro, 0-0 ante Boca Juniors.
El estadio inmediátamente fue demolido, pero pasó el tiempo y no se construyeron las viviendas.

2 años después, tras haber evitado el descenso en la temporada anterior y jugando como invitado en las canchas de Huracán, Atlanta y Vélez, San Lorenzo se convertía en el primero de los 5 grandes de Argentina en bajar de categoría.
Sólo jugó un año en la B, quedando campeón y estableciendo un récord anual de asistencia en sus partidos jugados
(incluída la primera división) que sigue vigente a día de hoy.

En 1983, se declaró una nueva ordenanza urbanística que autorizaba el uso de la explanada para fines comerciales,
y los terrenos se vendieron a la multinacional Carrefour por 8 millones de dólares.

En 1993, tras 14 años sin campo de fútbol se construyó el Estadio Pedro Bideguain, conocido popularmente como
El Nuevo Gasómetro (aunque nada tiene que ver, ni por la forma ni por capacidad, ni por la zona de ubicación).

San Lorenzo recuperó parte de su esplendor robado ganando el título en 1995, y repitiendo en 2001 (estableciendo
los récords de 13 victorias seguidas, y de 15 totales) y otro en 2007, a los que hay que sumarle de manera especial
la Copa Sudamericana lograda en 2002, ya que es el único equipo argentino que posee dicho título.

Desde el pasado mes de Abril de 2011, San Lorenzo y la alcaldía de Buenos Aires, mantienen reuniones para la devolución de los terrenos al club de Almagro.

Desde aquí no podemos sino seguir atentos y desearle un feliz regreso a Boedo, aunque el Ciclón nunca se ha ido de allí, el club tras 32 años de lucha sigue mantiniendo su sede en la Avenida de la Plata, y los Cuervos siguen celebrando sus alegrías en el mismo sitio que lo hacían sus viejos y sus abuelos.

The Old Firm

Publicado: 1 junio, 2011 en Curiosidades
Etiquetas:, , , ,

Si nos situamos próximos al centro geográfico de Inglaterra, un punto en el mapa llamará rápidamente nuestra atención, Derby.

Pensar en la Ciudad de Derby, nos obligará a pensar en fútbol e irremediáblemente en el partido que sin ser una final, es el más esperado entre la afición a lo largo de una temporada.
El derby.

Entre todos los derbys que se os vengan a la mente: Liverpool-Everton, Sevilla-Betis, Boca-River, Milan-Inter, Hamburgo-St.Pauli, Roma-Lazio, Flamengo-Fluminense, Juventus-Torino, Benfica-Sporting y un largo etcétera,
ninguno divide tanto a dos aficiones ni es tan antiguo como el derby de Glasgow.

A los que asisten por primera vez a un derby en Glasgow, ya sea en Ibrox Park, o en el Celtic Park, lo primero que les llamará la atención serán las banderas. Entre los aficionados azules y los aficionados verdes, dos banderas inundan las gradas, la Británica y la Irlandesa, sí, habéis leído bien, en el derby de Glasgow no hay banderas Escocesas.

La rivalidad entre ambas aficiones se remonta siglos atrás y va mucho más allá de lo meramente futbolístico.
Para conocerla mejor, deberíamos saber que empieza con las luchas de independencia y unión sufridas a lo largo de la historia en las Islas Británicas, y que se incrementó con la gran inmigración de Irlandeses hacia Escocia en el siglo XIX,
y la posterior independencia de Irlanda en 1920.

Los azules, los del Rangers (The Gers), son protestantes (Luteranos) y apoyan la unión del Imperio Británico,
fueron fundados en 1873 por un club de remo, y desde su origen fue el preferido de los trabajadores del puerto.
Los verdes, los del Celtic (The Bhoys), son católicos y apoyan la segregación, principalmente la indepencia de Irlanda, fueron fundados en 1888 por el padre marista Wilfred Kerins, como entretenimiento para que los jóvenes católicos (en inferioridad numérica) que acudían a su comedor social, tuvieran algo que les uniera en su tiempo libre.

Desde los primeros enfrentamientos (a partir de 1888), se vio que el duelo entre los dos equipos más laureados y
con más prestigio de Escocia, no dejaba ni dejaría indeferente a nadie.
Prueba de ello es la final de copa de 1909, jugada el 10 de Abril y que terminó con empate a 2 goles.
El 17 de Abril, el partido se repitió y terminó con nuevo empate 1-1, cuando se anunció la disputa de un tercer encuentro para forzar un desempate, la sospecha de que el partido estuviese amañado por las directivas para repartir nuevamente los beneficios corrió por las gradas, y tanto los Gers como los Bhoys invadieron el terreno de juego,
se enfrentaron a la policía y quemaron todas las taquillas de Hampden Park.
La Scottish Cup se suspendió y figura en blanco en el palmarés. Las aficiones denominaron el partido como el negocio de las empresas, a partir de ahí se conoce el derby con el nombre de “la antigua empresa”, “The old firm”.

Con el aumento de la población católica en Escocia, el sectarísmo y los enfrentamientos fueron creciendo de intensidad, y en 1902 durante un Inglaterra-Escocia, se produjo la primera tragedia de Ibrox Park, en la que
fallecieron 26 personas.
Los distintos fichajes de uno a otro equipo incrementaron más la rivalidad entre aficiones, y cuando se hizo oficial
la independencia de Irlanda en 1921, la división quedó esclarecida realizándose el posicionamiento definitivo:
todos los católicos serían del Celtic y los protestantes del Rangers.

Tras la 2ª Guerra Mundial, los Rangers decidieron que en su equipo no jugaría ningún jugador católico, expresándolo en sus estatutos “un club protestante para protestantes” y ambos equipos llegaron a una especie de pacto de no agresión en el que acordaron que no ficharían a jugadores del club contrario.
En cualquier caso, esto no impidió que el 2 de Enero de 1971, durante la celebración de un gol en el minuto 89,
que otorgaba un empate al Rangers, se produjera la segunda tragedia de Ibrox, 66 personas perdieron la vida.
Desde ese día, está prohibido en Escocia la venta de alcohol en recintos deportivos, y para evitar que los aficionados beban antes del partido, a no ser que sea en horario intersemanal, el old firm se disputa siempre por las mañanas.

La llegada en 1988 de David Murray a la presidencia del Rangers, dio un giro radical a los acontecimientos.
David Murray, fanático hincha del Rangers, implantó una nueva política al club, no le importaban ni la procedencia
ni las creencias del jugador, pero eso sí, debía cumplir una condición que bien sabe Gabriel Omar Amato.
Cuando “el Gaby Amato” (ex juguador de Hércules, Mallorca y Betis entre otros) fichó por el Rangers en 1998,
una vez firmado y mientras viajaba en el avión privado del presidente (escena presenciada por Jose Mª Martín Petón),
David Murray se acercó a Amato, y con voz seria le dijo: “ya eres un jugador del Rangers, a partir de ahora
nunca más volverás a hacer la señal de la cruz en un estadio
“.

El caso más controvertido de cuantos se dieron con la nueva política de Murray, fue el de Maurice Johnston,
la estrella del Celtic y de la selección escocesa, se había despedido entre lágrimas de los Bhoys jurando amores eternos a sus colores cuando en 1987 decidió probar fortuna en Francia y fichar por el Nantes.
En 1989 volvió a Escocia para fichar por los Gers, rompiendo el famoso pacto de no agresión.
Johnston jugó 2 años con los Rangers, y aunque marcó 46 goles en sus 2 temporadas de azul, en Glasgow nadie le quería, odiado por unos (por traidor) y vilipendiado por otros (por su pasado), tuvo que marcharse al Everton.
Volvió en 1993 para jugar en el Hearts y en el Falkirk, pero era ya tal el odio que había despertado en Escocia,
que en 1996 se marchó a Estados Unidos para retirarse en el Kansas City Wizards. Aún no ha vuelto.

Son muchas las anécdotas que han dejado estos enfrentamientos a lo largo de la historia, pero una de las que más destaca, fue la protagonizada por Paul Gascoigne el 2 de Enero de 1998, que tras marcar un gol con el Rangers, recorrió todo el campo imitando con sus manos que tocaba una flauta, para recordarles a los bhoys la derrota que Guillermo III de Orange inflingió a los católicos de Jaime II en la batalla de Boyne en 1690.
En Marzo, Gascoigne tuvo que ser traspasado al Middlesbrough.

En los últimos años, ambos clubes han reconocido tener un problema de sectarismo y han lanzado sendas campañas contra la intolerancia, pero también les une algo más que esta iniciativa, y es que fuera de los terrenos de juego, ambas directivas tienen intereses en común.
Los dos equipos (por cuestiones obvias) comparten sponsor, ambos tienen el mismo reparto televisivo y ambos luchan por formar parte de la Premier League Inglesa, ya que la Scotland Premier League se les ha quedado pequeña.
Tienen 96 de los 114 títulos, y desde 1985 nadie que no sea alguno de ellos ha ganado la Liga.
De momento y al menos hasta 2013 que se vuelva a revisar la Premier Inglesa no será posible.

Si decidís presenciar el derby de Glasgow en directo (siendo indeferente vuestras creencias o religión), en Ibrox Park
escuharéis cánticos sectarios (cada vez más descafeinados) y el más famoso es “Follow Follow”; pero en el Celtic Park, que no os sorprenda escuchar “You’ll never walk alone”, ¿el himno del Liverpool?, bueno sí, la canción que adoptaron en The Kop para animar a los Reds, ya se cantaba desde 1950 en North Stand, (antiguamente llamada The Jungle)
la grada más mítica y amplia del fútbol Europeo.

El Derby de Glasgow. The Old Firm

La guerra del fútbol

Publicado: 26 abril, 2011 en Curiosidades
Etiquetas:, ,

Mientras la humanidad esperaba atónita la llegada del Apolo XI
a la Luna, dos países luchaban por hacerse con una plaza en el Mundial de México de 1970, la lucha por jugar aquel mundial,
acabó en una sangrienta guerra entre ambos.

Honduras y El Salvador, El Salvador y Honduras hacía ya tiempo que tenían un conflicto por establecer las líneas fronterizas que delimitaban dichos países.
El Salvador es el país más pequeño de Centroamérica, y tiene a su vez la densidad de población más alta de todo el continente americano, Honduras por su parte con una superficie 6 veces mayor, contaba en la década de los 60, con una población de apenas 2 millones de habitantes, lo que suponía casi la mitad que su rival geográfico.

Dicha rivalidad se remonta varias décadas atrás por culpa de unas líneas fronterizas mal divididas, y desde 1920, era habitual que inmigrantes salvadoreños llegaran al sur de Honduras en busca de tierra libre para cultivar y montar sus propios negocios que habrían de darle una situación que no encontraban en su país.
Tras décadas de conflicto, en 1962 Honduras quiso zanjar el tema con una revisión legislativa: la reforma agraria.
En dicha reforma, Honduras se autoproclamó dueña de toda la zona fronteriza que no tenía definida su propiedad,
y confiscó todos los negocios y tierras de salvadoreños.
Todo esto, generó un gran clima de violencia del pueblo Hondureño hacia sus vecinos, con gran odio y al grito de
“Hondureño, toma un leño y mata a un salvadoreño”, la mayoría de ellos fueron expulsados de aquellas tierras,
otros con menos suerte, no sobrevivieron.

Como se ve, el conflicto venía de lejos, pero el fútbol fue el detonante.

El destino quiso que tras las eliminatorias de la Concacaf para el Mundial de México de 1970, quedara una plaza por decidir y que los aspirantes a dicha plaza fueran El Salvador y Honduras en una eliminatoria a doble partido.
-El 8 de Junio de 1969, en Tegucigalpa, Honduras venció 1-0.
-El 15 de Junio, en San Salvador, El Salvador se impuso 3-0.
Al no aplicarse todavía el valor doble de los goles, hubo un partido de desempate.
-El 27 de Junio, en Ciudad de México, se llegó al descanso con victoria hondureña 1-2, tras los 90 minutos de juego reglamentarios el marcador reflejaba un empate 2-2, y el partido se fue a la prórroga para dar aún más emoción.
En la prórroga, con un gol del “Pipo” Rodríguez, el Salvador logró la plaza vacante para el Mundial.

Al día siguiente El Salvador pidió a la OEA (Organización de Estados Americanos) que investigaran las masacres sufridas por su pueblo en la frontera, pero no recibieron respuesta alguna.
Al pueblo hondureño que no le había sentado nada bien la derrota deportiva, le quedó el cruel desconsuelo de volver a cebarse con los vecinos que aún quedaban por aquellas zonas.

El 14 de Julio, el Gobierno de El Salvador, utilizó la vía directa y bombardeó el Sur de Honduras, al día siguiente la invadió con un despliegue militar que dejó para el triste recuerdo aproximadamente unas 3000 víctimas.
Cuando el ejército Salvadoreño estaba a punto de tomar en posesión la capital Tegucigalpa, finalmente la OEA
se decidió a interceder en el conflicto y logró un alto el fuego.
La guerra “sólo” duró 6 días, y es conocida como la guerra de las 100 horas.
Un día después del fin de la guerra, el 21 de Julio, Neil Armstrong puso pie en La Luna.
El 30 de Octubre de 1980, ambos países firmaron el “Tratado General de Paz”, que indica que la disputa fronteriza
la resolvería la Corte General de Justicia.

Pero la guerra de las 100 horas, duró algo más para Salomón Vides, un salvadoreño que huyó tras los primeros conflictos hacia la selva de Guatemala, y que fue encontrado en el año 2001 en estado semi-salvaje.

Ryzard Kapucinsky, escritor y periodista polaco, la tituló como La guerra del fútbol.

El Torneo de la Galleta

Publicado: 1 abril, 2011 en Curiosidades

-Dedicado a mi amigo Fco. José Rosa Muñoz-.

Solían darse casos en los patios de cada colegio, o entre los campos de albero de cualquier barrio en cualquier ciudad.
Una vez terminado el partidillo semanal entre los más pequeños, establecida ya la reunión entre los dos grupillos (vencedores y vencidos), era común ver al equipo ganador entonar cánticos de burlas contra la pandilla perdedora, cánticos con una pizca de maltrato, cánticos del tipo:
“hemos ganado la copa del meado, quien ha perdido se la ha bebido”.
Siempre ha sido igual.

Ya en el ámbito profesional, esos cánticos inocentes han pasado a llevar una entonación de crueldad, y el más común entre todos, cuando se acerca el final de temporada suele ser “a segunda, oe….. a segunda, oe….. a segunda, eoe”,
pero aún en la transformación de la inocencia de un niño a la maldad de un adulto, se conserva la esencia de maltratar al perdedor o al rival de inferior categoría.
Esta esencia es visiblemente apreciable en un sinfín de frases utilizadas en el entorno futbolístico:
“esos no ganan ni a las canicas”, “no le meten un gol ni al Arco Iris”, “no se ganan ni entre ellos”,
“ya les han mojado la oreja”, “no ganan ni el torneo de la galleta”, “¿estos que han ganado, el torneo de la galleta?”.
Pues bien amigos, existe el Torneo de la Galleta.

En verano, cuando los equipos más demandados hacen sus particulares giras millonarias por Asia o EEUU,
y otros acuden a los torneos más tradicionales como el Trofeo Teresa Herrera, el Colombino o el Carranza,
hay algunos que disputan el torneo de la galleta.

Aguilar de Campoo, es una localidad Palentina con algo más de 7000 habitantes, que se hizo popularmente conocida a escala nacional gracias al famoso producto de sus industrias, la galleta.
A principio de la década de los 60, varias industrias galleteras instalaron sus fábricas en Aguilar de Campoo, entre ellas las más conocidas como Siro, Gullón o Fontaneda, dieron relevancia e hicieron crecer a la pequeña localidad.
Gracias a este auge, en dicha localidad se celebró durante los años 70 y 80 el conocido torneo de la galleta, al que solían acudir equipos cercanos como el Burgos, el Valladolid, la Cultural Leonesa, el Racing de Santander, y el anfitrión, el C.D Aguilar.

Tras casi 30 años sin disputarse debido principalmente al declibe del sector galletero, (especialmente palpable en dicha localidad, en la que han visto el cierre de la mitad de sus antiguas fábricas, incluída la más importante, Fontaneda)
en 2010 volvió a celebrarse el afamado torneo.

En una edición programada a partido único, el C.D. Numancia se impuso 1-0 al Deportivo Alavés, convirtiéndose así
en el primer vencedor del torneo en el Siglo XXI, y alzando el tan renombrado Trofeo de la Galleta.


Ya sábeis amigos, si a partir de ahora alguien os habla del Torneo de la Galleta, decidles que realmente existe,
y recordad que al menos de momento, el campeón es el Numancia.

PD: Gracias a mi amigo Luiyi, por ceder sus dibujos a esta causa.

El Maracanazo. La condena de Barbosa

Publicado: 28 febrero, 2011 en Curiosidades
Etiquetas:,

En 2014 se jugará el Mundial de fútbol en Brasil, y un doble sentimiento sacude a la población brasileira: alegría o miedo….

Con más o menos lujo de detalles, por todos es conocida la historia del maracanazo, de aquella final (que nunca lo fue) jugada en Maracaná (que nunca se ha llamado así) del Mundial de fútbol de 1950.
Hasta la fecha, ha sido el único campeonato que se ha disputado sin un sistema de enfrentamiento directo, y por tanto sin una final. El método elegido fue el de liguilla y así premiar finalmente al conjunto más regular.

En la 2ª liguilla, la definitiva, formada por Brasil, Uruguay, España y Suecia, se llegó a la última jornada con un guión que hubiera escrito el mismísimo Alfred Hithcook.

De un lado, se presentaba Brasil, la anfitriona, la gran favorita, y llegaba tras imponerse a Suecia 7-1 y a España 6-1;
al otro Uruguay, que llegaba con dudas tras empatar con España 2-2 a falta de 15 minutos, y remontar a Suecia 3-2
en los últimos 13 minutos.

A Brasil, le bastaba el empate para ser campeona, y todo apuntaba a ello, ya que en el minuto 68 vencía 1-0.
Mientras los organizadores y todo el pueblo brasileño se preparaban para la fiesta, a Uruguay le dio por sacar el orgullo charrúa, ese orgullo que ha hecho que un país de apenas 3 millones de habitantes, haya ganado 2 Mundiales, y exportado al mundo algunos de los mejores jugadores de la historia (Héctor Castro, Gigghia, Schiaffino, Luis Cubilla, Enzo Francescoli, Paolo Montero, Álvaro Recoba, Diego Forlán…).

Gigghia, cogió un balón en la banda derecha y se adentró todo lo que pudo en el área rival, una vez que llegó a la línea de fondo, centró y en el punto de penalti, Schiaffino con un gran disparo, logró el empate.

La canarinha que hasta ese momento parecía estar jugando un partido de cadetes contra infantiles, sintió una especie de pánico que se rubricó en el minuto 81, cuando otra vez Gigghia, cogía otro balón en su banda derecha y corría otra vez hacia la línea de fondo, allí esperaba atento Schiaffino, pero esta vez no pudo centrar porque Juvenal le salió al cruce, y Barbosa que también esperaba el centro al corazón del área, descuidó su palo.
Gigghia lo vio claro y atajó por el camino corto, 1-2.


El Estadio Municipal do Rio de Janeiro enmudeció.

Ary Barroso, que era el locutor encargado de narrar el partido para la radio brasileña, de inmediato dijo:
“yo ya sabía, yo ya sabía……. yo ya sabía”, soltó el micrófono, salió de Maracaná y abandono la profesión.

Los 9 minutos restantes, fueron de asedio contra la portería uruguaya, pero de nada sirvió; los 250.000 espectadores que abarrotaban las gradas, y que 20 minutos antes celebraban el título, se quedaron atónitos, inmersos en la mayor decepción que se ha vivido en un estadio de fútbol.

El periodista Mario Filho (que actualmente da nombre al estadio de Maracaná) dijo:
“Cuando yo iba saliendo vi un muchacho rodar y caer de cara al suelo, como muerto. Nadie lo socorrió.
Había gente paralizada, el estadio se vació y aquellos rostros permanecían inmóviles, como si el tiempo
se hubiese detenido, como si el mundo se hubiera acabado.
No se oía una bocina de los autos que regresaban.
La ciudad cerró las ventanas, se sumergió en el luto.
Era como si cada brasileño hubiera perdido al ser más querido.
Peor que eso, como si cada brasileño hubiera perdido el honor y la dignidad.
Por eso, muchos juraron aquel 16 de julio no volver nunca a una cancha de fútbol”
.

Así Uruguay, que en los 3 partidos que había jugado, a falta de 15 minutos en cada uno de ellos, no ganaba ninguno, se alzó con el título de Campeón del Mundo.
Jules Rimet, encargado de dar el trofeo, y que tenía preparado un discurso en portugués, reconoció que tuvo que darle la copa a Uruguay casi a escondidas, por miedo, pena y vergüenza.

Alcides Gigghia, dijo años más tarde: “sólo 3 personas han callado Maracaná: Frank Sinatra, el Papa y Yo”.

En Brasil, país supersticio donde los haya, se dice que una maldición cayó aquel día; lo cierto es que Uruguay nunca ha vuelto a ganar en el Estadio Jornalista Mario Filho, y Brasil, que hasta ése día vestía de blanco, nunca más se ha vuelto a poner esa camiseta. Así nació la verde-amarela.

Pero entre el medio millón de ojos que vieron en directo el gol de Gigghia, 2 ojos lo vieron más cercano que ningún otro, y posiblemente esos 2 ojos, también lloraron más que ningún otro.
Eran los ojos de Moacir Barbosa, el portero “culpable” del desastre de Brasil.


Barbosa, el gran portero de Vasco de Gama, que había ganado para los cruzmaltinhos, 5 ligas y una Copa Libertadores, fue nombrado mejor portero del Mundial, pero ese premio de nada le sirvió.
Barbosa, siguió jugando 3 años para la selección, y algunos más con el Vasco, pero en Brasil, en la calle, casi nadie le perdonó, incluída su propia novia que le abandonó poco despues del maracanazo.
Tal era el sentimiento del pueblo contra Barbosa, que bastaba el simple hecho de que entrara en una panadería,
para que el resto de clientes salieran del lugar por temor a su mala suerte. “Mufa” le llamaban.
“Si no hubiera aprendido a contenerme cada vez que la gente me reprochaba lo del gol, habría terminado en la cárcel o en el cementerio hace mucho tiempo”.

Una vez retirado, y arruinado económicamente, Barbosa fue contratado como encargado de mantenimiento del cesped en el Maracaná, donde trabajó durante 20 años, sobreviviendo gracias a una pensión vitalicia que le mantuvo el Vasco de Gama, y a una especie de casa en ruinas que le ofrecieron junto al túnel de jardinería del estadio.
Noches y noches pasó repitiendo una y otra vez aquella jugada. A mediados de los años sesenta y tras una reforma, pidió quedarse con la vieja portería de palos cuadrados que tantos recuerdos le traían; al día siguiente hizo una barbacoa con los pocos amigos que tenía y la quemó en una especie de exorcismo.

En un partido de las eliminatorias para el Mundial de Italia´90, un balón llegó hasta el túnel donde siempre estaba Barbosa, éste lo devolvió al terreno de juego, pero Taffarel que era el portero de Brasil, se negó a cogerlo y le pidió
al árbitro que lo cambiase por otro alegando que el balón no estaba en condiciones para el juego.

Con motivo del Mundial de EEUU´94, Barbosa fue contratado como comentarista por un medio británico, le mandaron a cubrir la concentración Brasileña, y cuando llegó le dijeron: “que pase y que no vuelva más” una vez dentro, un delegado dijo: “echen a este hombre de aquí, trae mala suerte”; no pudo trabajar, le echaron de allí.

En sus últimos años, le preguntaron qué era lo que más le había dolido del Maracanazo, Barbosa respondio:
“Fue una tarde de los años 80 en un mercado. Me llamó la atención una señora que me señalaba
con el dedo, mientras le decía en voz alta a su chiquito: Mira hijo, nunca olvides esa cara………
ése es el hombre que hizo llorar a todo Brasil”
.

Más tarde, Barbosa con lágrimas en los ojos dijo: “En Brasil, la pena que la ley establece por matar a alguien es de 30 años, están por cumplirse 50 de aquella final y yo sigo encarcelado, la gente todavía dice que soy el culpable”, “En Brasil no existe la cadena perpetua para nadie, para nadie salvo para mí”.

Prueba de la superstición que hay en Brasil, se manifiesta en el hecho de que hasta la llegada de Dida a la selección, han tenido que pasar casi 45 años, para que un portero negro se haya vuelto a poner la camiseta canarinha, y unos 50, hasta que haya sido titular en un Mundial.

Barbosa, que tuvo que soportar en 1997 la muerte de su mujer (su única compañía), murió el 7 de Abril del 2000.
En un país donde los futbolistas son semi-dioses, Barbosa murió solo y a su entierro acudieron unas 30 personas; una bandera blanca con la franja negra del Vasco de Gama sobre su ataúd, era lo único que le identificaba como jugador.

Moacir Barbosa, “El hombre que murió 2 veces”.

El Partido de la muerte

Publicado: 14 febrero, 2011 en Curiosidades
Etiquetas:,

-Dedicado a mis amigos de Estilo Sevilla.-

Hay un tópico muy común que dice que la realidad supera a la ficción; en el fútbol también sucede esto.

Cuando Iosif Kordik horneaba el pan durante la madrugada, no se imaginaba que sería indirectamente el responsable de uno de los capítulos más atroces que se haya vivido en la historia del fútbol.

El 22 de Julio de 1941, la Alemania nazi invadió la Unión Soviética, y en pleno conflicto bélico no quedó otra que suspender la liga de fútbol.
Algunos jugadores (como el resto de la población), murieron durante los bombardeos y otros fueron reclutados al frente para defender forzosamente el honor de su país.

Kordik, dueño de una panadería y fanático del Dinamo de Kiev, se quedo perplejo el día que se encontró a
Nikolai Trusevich, el gran portero del Dinamo, estaba ahora vestido con harapos y suplicando algo de comida,
Kordik lo contrató como barrendero para su negocio.
Ya en la primavera de 1942, el ejercito alemán buscó imponer algún tipo de normalidad entre la población Ucraniana,
y no se les ocurrió mejor idea, que hacer una liguilla de fútbol.
Fue entonces cuando Kordik, le propuso a Trusevich que intentara localizar a todos sus antiguos compañeros del Dinamo que hubieran sobrevivido, para formar un equipo y presentarse a la liga.

Con 8 jugadores del Dinamo: Nikolai Trusevich, Mikhail Putistin, Ivan Kuzmenko, Makar Goncharenko,
Mikhail Sviridovskiy, Nikolai Korotkykh, Aleksey Klimenko y Fedor Tyutchev;
y 3 del Lokomotiv de Kiev: Vladimir Balakin, Vasiliy Sukharev y Mikhail Melnik, nació el F.C. Start.

El 7 de Junio de 1942, el Fc Start, jugó el primer partido de la liga ante un combinado de “colaboradores” Ucranianos, y le endosó un claro 7-2.
Así fueron cayendo uno tras otro todos los equipos que componían dicha liga.
– 21 de Junio, 6-2 al combinado Húngaro.
– 05 de Julio, 11-0 al combinado Rumano.
– 12 de Julio, 9-1 al equipo de trabajadores del ferrocarril militar.
– 17 de Julio, 6-0 al PSG de Alemania.
– 19 de Julio, 5-1 al MSG Wal de Hungría.
– 21 de Julio, 3-2 al MSG Wal de Hungría, en una especie de revancha.
– 06 de Agosto, 5-1 al Flakelf de Alemania.

En la liga no hubo campeón, pero ése ultimo partido ante el Flakelf, que era el equipo de la Luftwaffe (Fuerzas aéreas de la Rep. Federal de Alemania), no gustó nada en el seno nazi, y conscientes de que esa victoria podría dañar el orgullo alemán y esperanzar a los soviéticos, prepararon una revancha que se jugaría en el estadio Zenit.


El 9 de Agosto de 1942, se jugó el partido de la revancha.
Antes de comenzar el partido, los jugadores del Start, se negaron a realizar el saludo alemán, y en vez de gritar
el “Heil, Hitler”, pusieron las manos sobre sus pechos, y gritaron un “Fizcult Hurra” (Viva el deporte).

El árbitro, que era un oficial de las SS, hizo caso omiso al juego extremadamente duro con el que se emplearon los alemanes durante la primera parte, incluída una patada en la cabeza que se llevó Trusevich y que le tuvo inconsciente durante algunos minutos, pero pese a todo ello, se llegó al descanso con 2-1 favorable al Fc Start.
Hay varias versiones sobre el tono que empleó un oficial de las SS, que durante el descanso bajó al vestuario ucraniano, para “invitarles” a no ganar. Algunos hablan de “sus actos pueden tener consecuencias” y otros de
“si ganan, les matamos”, lo cierto es que la advertencia cayó sobre ellos.
En la segunda parte, no cambió mucho el juego de ambos equipos y se llegó al final con un claro 5-3; y pudieron ser 6, ya que Klimenko, que había regateado a varios defensas, se plantó ante el portero alemán, y una vez que lo hubo regateado, se paró en la línea de gol, se volvió y tiró la pelota al centro del campo.

Pasados unos días, los nazis cumplieron sus amenazas, y miembros de la Gestapo, fueron deteniendo uno a uno a todos los jugadores que habían desafiado al poder alemán.
Nikolai Korotkykh, que era miembro activo de la policía rusa, fue fusilado en el acto, al resto tras varios días de tortura se los llevaron a un campo de concentración. Allí morirían también asesinados Kuzmenko, Klimenko y Nikolai Trusevich, que al morir aún llevaba puesta la camiseta de portero.
Makar Goncharenko y Mikhail Sviridovskiy, fueron los únicos que lograron sobrevivir hasta la liberación de Ucrania.

El Dinamo de Kiev ya no juega en el estadio Zenit, que fue rebautizado como Start Stadium.
Una estatua frente al estadio Zenit, recuerda a los héroes del Fc Start, y aún a día de hoy, todo el que haya heredado una entrada del conocido como Partido de la Muerte, tiene un asiento gratis en cualquier partido
que el Dinamo de Kiev, juegue en el Lobanovsky Dynamo Stadium.

El partido de la muerte, dio inspiración a la película Evasión o Victoria.

El Gol del cojo

Publicado: 4 febrero, 2011 en Curiosidades
Etiquetas:

Si empezamos hablando de Puzach y Serebriniakov, probablemente no sepamos de qué jugadores hablamos, pero pasaron a la historia como los primeros en algo.

Es normal durante el progreso de un partido, ver sustituciones en ambos equipos, bien porque los entrenadores no están contentos con el juego, por alguna lesión, para dar descanso o simplemente para perder tiempo.
Pues bien, no siempre fue así.

La Internacional Board, incluye en el reglamento del fútbol la sustitución de jugadores con motivo del Campeonato Mundial de 1970.
El 31 de Mayo de 1970, durante el México-URSS y en el mítico Estadio Azteca, Puzach y Serebriniakov, se convirtieron en el primer sustituto y sustituido de la historia del fútbol.

Hasta entonces, era normal que sin haber expulsiones, alguno de los 2 equipos
(o ambos), acabaran el partido con 10 jugadores sobre el terreno de juego.
Si la lesión no era muy grave, se podía ver al lesionado en cuestión deambular por el campo para molestar al contrario.
No era conveniente mandarlo a la retaguardia, ya que impediría cualquier fuera de juego del rival, y en el centro del campo puede que algún compañero intentase jugar con él, arriesgando a todo el equipo a una posible pérdida de balón, con inmediato contragolpe rival de conocidas consecuencias.
Así pues, se decidió que en punta, era donde menos molestaba.
En raras ocasiones, podía verse al jugador mermado, sobretodo en jugadas a balón parado, aprovecharse de la escasa atención que le prestaban los contrarios para conseguir rematar a gol.
Nació la picaresca.

De vez en cuando, si el partido estaba muy trabado, ocurría que algún jugador simulaba una lesión y amenazaba con irse, pero ante la insistencia de su entrenador, se colocaba en uno de los extremos no muy cercano al área contraria.
Cojeaba, se agachaba y no disputaba ningún balón mediado.
Pero una vez que se había ganado la “confianza” del defensa rival, el jugador “mermado” pedía la pelota y sorprendía a toda la zaga contraria. Unas veces era gol y otras no.
Tal era el desconcierto ante esta jugada, que incluso alguna vez, un jugador simulaba una lesión con el simple propósito de arrastrar a un contrario hacia el extremo del campo y así dejar a la zaga rival con un defensa menos,
lo que era aprovechado por sus compañeros más habilidosos para lanzarse al ataque.
Todo un consumado especialista, era José Juncosa Bellmunt; el jugador del Atlético de Madrid, se convirtió en un experto en marcar el llamado “gol del cojo” y aunque era conocida su virtud, tal era su destreza en el arte de la interpretación que sus rivales picaban una y otra vez ante la misma jugada.

Uno de los últimos jugadores al que se ha visto realizar dicha acción, ha sido Sergio “el Kun” Agüero.

Pd: Agradecimientos a mi amigo Luiyi, por cederme un dibujo para esta historia.

El Penalti soñado

Publicado: 25 enero, 2011 en Curiosidades

Juan Antonio Felpa tenía un sueño, en dicho sueño se veía siempre en el último minuto y con penalti en contra.
Ese sueño se repetía constantemente y con igual insistencia, él se lanzaba siempre a su derecha para atajarlo; en el sueño, el marcador a veces reflejaba un 0-0 y evitaba la derrota de su equipo, otras, su equipo vencía por 1-0 y con su parada lograba la victoria.
Esta última versión le gustaba menos porque tenía que repartir la gloria con el compañero que había marcado el gol.

El 16 de septiembre de 1964, amaneció con un gran tiempo primaveral, y eso le hizo recordar con más tristeza
la enfermedad de su padre, que ingresado en el Hospital de San Luis, se perdería el clásico por primera vez.
Felpa, obrero de Fábricas Unidas y portero del Sportivo Atlético Club, se había levantado aquel día con un
enorme cosquilleo en el estómago.
Su equipo, el Sportivo, a falta de 5 jornadas para terminar la liga, estaba empatado a puntos con el rival,
el Argentino de Las Parejas, y además del título, se jugaban todo el honor y la vergüenza en el pueblo.
En su cabeza, de forma continuada, se repetía la misma jugada una y otra vez, y repetidamente él se tiraba
a su derecha para atajarlo siempre.

Felpa, se fijó entonces en una gran foto que colgaba en su pared, el protagonista era Amadeo Carrizo, (ver foto)
el gran guardameta de River Plate, al que tanto idolatraba.
Aunque nunca le había visto jugar, le consideraba su maestro “Grande maestro” se decía, tal era su fascinación por el arquero, que hasta se había hecho de una gorra a cuadros igual que la de su ídolo para poder imitarle, y claro,
él se sentía el Carrizo del pueblo.

Durante toda la semana, no se hablaba en el pueblo de otra cosa que no fuera el derby, hasta tal punto
que incluso el patrón de su fábrica, se acercó para decirle: “Juan, el Domingo tienes que portarte eh”.
Fue al Hospital a visitar a su padre, que ya se encontraba mejor, pero muy dolido por perderse el clásico.
Don Jesús Eladio Felpa, tendría que conformarse con interpretar los gritos que le llegaran por la ventana,
ya que entre la cancha y el Hospital apenas había unos 200 metros, y tras 35 años viendo jugar al Sportivo,
sabría distinguir las jugadas de peligro entre uno y otro equipo; su pobre mujer tendría que soportar en silencio,
la narración aproximada del partido.

Ya en la sede del club, se encontró con más gente que nunca, todos se acercaban para decir algún comentario,
o darles alguna indicación antes del partido. Actitud normal entre el gentío.
En el estadio, dos bandos de colores, la mitad roja-verde del Sportivo, contra la otra mitad celeste del Argentinos.

El griterío de la gente y la emotividad de lo que estaba en juego dignificó en parte el fútbol pobre que se jugó en
la primera mitad. Los dos equipos trataban de aprovechar el descuido del adversario, pero, eso sí, sin descuidarse.
Se tenían miedo y estaban tensos, y eso, da como resultado un partido trabado e impreciso.

Acertó don Jesús Eladio, en el sanatorio, cuando le resumió el primer tiempo a su mujer:
“Partido malo, vieja, ni ocasiones de gol crearon”.

La segunda parte fue algo más abierta aunque sin grandes ocasiones de gol, pero de un derby nadie sale
antes del pitido final; otra vez acertó Don Jesús, que faltando unos 15 minutos le dijo a su mujer:
“todavía puede pasar cualquier cosa”.

Felpa, que hasta entonces no había tenido grandes intervenciones, se lo tomaba con relativa tranquilidad,
hasta que faltando 4 minutos para el final, “El Gringo” Santoni, despejó sin necesidad a córner.
El córner, al corazón del área fue rematado por “El Oso” Antuña, central de Argentinos, y “El Enano” Zárate,
que con esa altura no podía marcar a nadie por arriba y que en los córners era el encargado de cuidar el primer palo, supo instintivamente que con la cabeza jamás podría llegar a esa pelota, y la despejó de un manotazo.
¡Penalti!

La mitad celeste del campo, se puso de fiesta y los gritos de júbilo alertaron a Don Jesús, que desde el Hospital
supo acertar con lo que pasaba. “Penalti justo” dijo.

El sol, del otro lado de la cancha, había caído detrás de los cipreses, y Felpa, parado en el centro de la línea de meta, se quitó la gorra y la tiró adentro de la portería. Sintió un frescor agradable en la cabeza sudada y quizá por eso experimentó la fe de los héroes.

Antes de que el árbitro pitara, Felpa ya tenía tomada su decisión, y cuando el Beto Nieva golpeó la pelota,
Felpa ya volaba hacia su derecha; todavía en el aire, atajó la pelota y sintió la alegría más feliz de su vida.
Ahora era la mitad verdiroja del campo la que se había puesto de fiesta al grito de “Felpa”, “Felpa”, “Felpa”.

Lo que ocurrió en ese momento no se sabe bien, porque nadie ha podido hablar con él sobre aquello sin que se enfadara; pero aquella explosión de júbilo, le hizo cometer el error más tonto de su vida.
Con la pelota abrazada, se fue a buscar su gorra de Carrizo hacia la portería; todo el campo enmudeció y hasta el propio árbitro dudó antes de dar el gol como válido entre las risas de los celestes y los lamentos verdirojos.

Don Jesús que se había alegrado tanto de la parada de su hijo, miró a su mujer y le dijo:
“Creo, vieja, que tu hijo la cagó”

Pd: Basado en el relato de Osvaldo Soriano. Agradecimientos a Jorge Valdano.
La historia de Felpa, inspiró la película “El penalti más largo del Mundo”.

Los Piratas del Elba

Publicado: 18 enero, 2011 en Curiosidades
Etiquetas:, ,

-Dedicado a mis amigos de Freakytown.-

Si hay un equipo peculiar en Alemania por lo que representa, no puede ser otro que el Fc. Sant Pauli.

Junto al muelle, a orillas del Rio Elba, se encuentra el puerto más importante de Alemania, y en plena simbiosis, el distrito de Santk Pauli es hogar de trabajadores de clase obrera y jóvenes multirraciales
(entre los que se encuentran un gran número de punks y okupas), además de ser el centro de la vida nocturna de la ciudad.

El F.c. St.Pauli, fundado en 1910, casi siempre ha estado jugando en las categorías inferiores del fútbol alemán,
bajo la sombra del equipo grande, el HSV Hamburgo.
Y no fue hasta la década de 1980, cuando el equipo pasó de ser un mero entretenimiento de los apenas
1.500 aficionados que acudían al Millerntor-Stadion, para convertirse en todo un emblema en Alemania.

El “movimiento punk”, llenó las calles del distrito, y el barrio se fue contagiando de ideales anarquistas, comunistas y socialistas, pero sobretodo antifascistas.
El St.Pauli, fue el primer equipo de Alemania en prohibir la simbología nazi, y en las gradas, adoptaron la bandera del cráneo como símbolo no oficial del club.
Al estadio, entonces llamado Wilhelm Koch-Stadion, ahora acudían cada semana 20.000 hinchas (acompañados siempre por la calavera) identificados con el Rock, la lucha contra el sistema y la libertad.
Pero los hinchas ya no querían acudir al Wilhelm Koch, descubrieron que el antiguo presidente al que debían el nombre, había formado parte del partido nazi durante la 2ª Guerra Mundial y se volvió al nombre anterior.

Así pues, el club, apoyado por todos sus socios y aficionados, dejó constancia incluyéndolo en sus propios estatutos, que el F.C. Sant Pauli se declara un club antifascista, antirracista, antisexista y antihomófobo, éstos ideales le han traído algunos problemas, sobretodo con el Hansa Rostock (probablemente el club más fascista de Alemania),
y con el vecino de la ciudad, que también cuenta entre su hinchada con algunos miembros declarados neonazis.

El verano pasado, coincidiendo con la celebración de su centenario, regresaron a la Bundesliga.
Difícil tarea la de mantener la categoría, pero no será por falta de apoyo, el Millertorn, con capacidad para 24.800 espectadores, tiene una asistencia media de 24.000 piratas fieles a sus ideas.

Muchos músicos célebres se declaran hinchas apasionados del St.Pauli, entre otros podemos encontrar a Turbonegro, Asian Dub Foundation, KMFDM, Bad Religión o AC/DC.
Pero no es conocido sólo en Alemania, tiene una declarada hermandad con el Celtic de Glasgow, tanto es así,
que en las gradas del Celtic Park, es frecuente ver bufandas y banderas del St.Pauli (siempre con la calavera),
e incluso he sabido de dos peñas oficiales “Peña el grano” y “Fora de joc” existentes en Valladolid y Mallorca.

El St.Pauli, también es pionero en Alemania, por realizar campañas de ayuda contra la pobreza; en 2005 el proyecto “viva con agua de Sant Pauli” reunió dinero para instalar dispensadores de agua en las escuelas de Cuba.
El proyecto sigue activo, y ha colaborado en la construcción de pozos y sistemas de agua potable en países como Etiopia, Benin, Nicaragua, y Madagascar entre otros.

A los que visiten el Millerntor, tengo que advertirles que a la salida de los jugadores al césped, el equipo es recibido de forma atronadora por los hinchas con un grito común que hace temblar los cimientos del estadio, siguen la megafonía, y lo que suena es “Hells Bells”, entonado por Brian Johnson y acompañado por la guitarra de Angus Young (AC/DC).

F.C. Sant Pauli, “Los piratas del Elba”.

http://www.vivaconagua.org
http://www.fcstpauli.com

Sirva como ejemplo: