Archivos para octubre, 2011

Albert Stubbins nació el 17 de Julio de 1919 en Wallsend, Inglaterra.
Debido a la crisis tras la Primera Guerra Mundial, su familia se trasladó a Estados Unidos, primero a Nueva York y luego a Detroit, para regresar 10 años después de nuevo a Inglaterra. Esta vez el culpable fue
“el crack del 29”, lo que le llevó directamente hasta Sunderland.

Empezó jugando en clubes locales de la ciudad y en las categorías inferiores del Sunderland, destacando tanto que a la edad de 19 años
lo fichó el Newcastle directamente para el primer equipo.
En su segunda temporada, cuando por fin se hizo con un puesto titular con Las Urracas, la 2ª Guerra Mundial frenó en seco la evolución del que se presumía estaba destinado a ser uno de los mejores delanteros de Inglaterra, y con el cese de la liga, sus números se quedaron en apenas 6 goles en 30 partidos.

Durante los 8 años en los que no hubo competición oficial, se disputaron los llamados “Juegos de la Guerra” y ahí sí cumplió, 188 goles en 231 partidos con el Newcastle hicieron que todos los grandes de Inglaterra se fijaran en él.
Sobre todo los 39 goles que anotó el último año del campeonato, ya casi profesional en la llamada “Liga de transición”.
Los que más fuerte apostaron, Liverpool y Everton mandaron sendos emisarios a las oficinas de St. Jame´s Park
(mal conocido como St. Jamesis Park) y el club sabedor de que no podría retener a su estrella abrió la negociación.
Albert Stubbins se encontraba en un cine cuando la proyección del filme se detuvo, en pantalla apareció un mensaje
y el lema era explícito “Albert, acude a las oficinas del club que Liverpool y Everton quieren ficharte”.

Quedaban unos meses para la reanudación de la liga, y Stubbins al llegar y ver a los dos emisarios no supo a quién atender -Cara Liverpool, Cruz Everton-. Lanzó una moneda al aire y el azar quiso que Albert hiciera las maletas con destino a la carretera de Anfield. El azar y que el emisario del Liverpool sabía bien que Stubbins quería ser periodista,
y le ofreció una columna en el periódico local.

En 1947, la primera liga tras la guerra, Albert Stubbins consiguió que Los Reds ganaran el campeonato tras 24 años sin hacerlo. Marcó 24 goles en su primera temporada en Anfield, la mayor cifra goleadora de la historia para un debutante en Liverpool, récord nunca superado, sólo igualado por Fernando Torres.
-Podéis leer en otros sitios que George Allan en 1896 anotó 25 goles como debutante en el Liverpool,
pero eso fue en tiempos del Everon…..-

Otros 24 goles en su segunda temporada incluyendo los que le hizo a Huddersfield Town previa amenaza.
El 6 de Marzo de 1948 había llegado a Anfield el día de partido una carta y el destinatario era Albert Stubbins.
Al abrirla ya en el vestuario, el mensaje era claro: “si hoy marcas, te partimos las piernas”, los compañeros extrañados por la carta le preguntaron, pero él no dijo nada, salió al campo y él solo le hizo los cuatro del 4-0 al Huddersfield.

A partir de 1949 las continuas lesiones hicieron que poco a poco fuera saliendo de las convocatorias, pero ayudó
en 1950 a que los Reds disputaran su primera final de FA Cup, aunque la perdieron 2-0 frente al Arsenal.
En 1953 abandonó el Liverpool con 83 goles en 180 partidos para finalmente retirarse en el Ashington en 1954.
Llama poderosamente la atención que en toda su carrera sólo fuera una vez convocado con Inglaterra y en amistoso.

Una vez retirado del fútbol como jugador, continuó haciéndolo de la otra forma que más le gustaba, como periodista.
En 1967, cuando menos lo esperaba recibió otro sobre con otro mensaje directo “Gracias por estos años de fútbol”.
La carta firmada por Paul McCartney (hincha confeso del Everton), le indicaba aunque él no lo sabía, que se había impuesto como opción de Lennon, en una votación ante el candidato que el propio Paul expuso, Dixie Dean.
Junto a la carta, como regalo el último disco de los Beatles.

Albert Stubbins falleció el 28 de Diciembre de 2002.
Para los aficionados al Liverpool, quedarán siempre en el recuerdo sus goles y sus récords.
Para el resto de la humanidad, John Lennon se encargó de inmortalizarnos al ídolo de su padre.

En la portada más admirada de la historia de la música, la portada del disco “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, detrás del gorro de George Harrison y sobre Marlene Dietrich, una cara sonríe sin saber que ha sido el elegido.

Albert Stubbins “el otro” quinto Beatle.

Hacer click en la foto para ampliar

PD: Cuando que habéis leído que George Allan no cuenta, no hay ninguna errata, suele pasar pero no es el caso.
El Liverpool Football Club hasta 1910 se llamaba Everon Athletic.

El regreso del Cosmos

Publicado: 10 octubre, 2011 en Actualidad
Etiquetas:, , , , , ,

Los rumores que venían apuntando desde hace algunos meses con un hipotético regreso a la competición del
New York Cosmos, se han visto corroborados de manera oficial por fuentes internas del propio club.
Ya sólo falta que la franquicia neoyorquina obtenga una plaza para poder participar en la MLS, lo cual a priori no parece que sea muy dificil de lograr.

El equipo se fundó en 1971 y desapareció como tal en 1985, es decir lo que duró la antigua liga NASL, que cesó su actividad por la falta de interés general y por el escaso beneficio económico.
El New York Cosmopolitas Fc (Cosmos Fc), desde antes de su funadción tenía clara una cosa, disponer de los mejores jugadores del mundo, y en esa época el mejor era Pelé.
Así que no dudaron en incluir en su escudo los colores verde y amarillo, y en que su primera equipación fuera una réplica de la indumentaria brasileña.

Se puede decir que el Cosmos fue un adelantado a los nuevos ricos actuales (que nos presentaban nuestros amigos de Number 1 sport), ya que a base de talonario, se conviertieron en el único equipo capaz de sacar a Pelé de Brasil.
Lograron reunir junto a O´Rey a varias figuras mundiales como Franz Beckenbauer, Gioirgio Chinaglia, Johan Neeskens, Carlos Alberto Torres, o François Van der Elst entre otros.

Con el fin de la antigua NALS y el parón del “soccer” en Estados Unidos, el Cosmos se mantuvo apenas 2 años disputando amistosos y partidos de exhibición (a los que se unió Johan Cruyff) y finalmente el club desapareció.
El regreso del fútbol gracias al escaparate del Mundial´94, no hizo cambiar de opinión a los propietarios de los derechos de el nombre “New York Cosmos”, y decidieron no formar un nuevo club ni inscribirlo en la actual MLS.

La adquisición de la marca por parte de Paul Kemsley, ex vicepresidente del Tottenham, ha dado un vuelco y ya se ha estructurado el nuevo club, en el que Pelé es el actual Presidente de honor y Eric Cantoná el director deportivo.

La mezcla ya por sí sola apasiona y si se mantiene la antigua política del club puede que veamos alguna sorpresa.
Estaremos atentos.

-Dedicado a mi amigo José Angel Montes “El Mofly”-

Hay momentos en la vida en los que se tienen varias opciones, elegir una u otra decantará tu futuro, no hay vuelta atrás.
Bob Marley eligió ser cantante para alegría de muchos y no ser futbolista, para nunca lo sabremos tristeza de unos cuantos.
Eligió el reggae, pero Bob nació con un balón y ése balón le acompañó toda su vida; Y a día de hoy aún le acompaña…..

Robert Nesta Marley nació en Nine Miles (Saint Ann) Jamaica,
el 6 de Febrero de 1945, hijo de Cedella Booker, una afro-jamaicana y de Norval Marley un jamaicano blanco hijo de inmigrantes Ingleses.
Abandonado por su padre al poco de nacer, Cedella y Bob crecieron en un barrio pobre de precarias condiciones,
(como después diría Maradona refiriéndose al barrio de La Boca)
“Un barrio privado: privado de luz, privado de agua….”

Reclamado años después por su padre, fue abandonado de nuevo, esta vez en Kingston con una tía suya que le cuidó hasta que su madre pudo ir a buscarlo y hacerse cargo de él, para quedarse definitivamente en la capital.

A Bob Marley, desde pequeño todos le miraban de una forma extraña por dos motivos:
– El primero fue el racismo que sufrió, no por ser negro, sino por ser blanco, blanco según estos ignorantes,
mulato para el resto del mundo, y de color para mí, de color humano.
– El segundo era un extraño poder que hacía que la gente acudiera a su casa en busca de respuestas a sus inquietudes, y es que el pequeño Bob tenía el don de la Quiromancia.
Mientras tanto, cada vez que le dejaban libre, se entretenía con su única afición, jugar al fútbol con su amigo,
Alan “Skill” Cole.

La mañana que Bob Marley cumplió 13 años, mientras recibía balón bajo el brazo las primeras felicitaciones del día, en la otra punta del mundo, en Munich un desgraciado accidente quebró las ilusiones de la mejor generación de futbolistas que haya dado el fútbol británico, Los Busby Babes.
El pequeño era ajeno a esto, pero para entonces ya lo tenía decidido, no quería estudiar, por supuesto no quería leer las manos de desconocidos, quería jugar al fútbol y ser profesional.
Mantuvo esta idea hasta que fundó el grupo “The Wailers”, sacó su primer disco, dejó el empleo en la fábrica Chrysler de Estados Unidos, se volvió a Jamaica y se casó con Rita, aquí tuvo que elegir y la balanza se declinó por el Reggae.
Para entonces, el que sí había logrado el sueño era Alan Cole, que se había convertido en una estrella del fútbol jamaicano (record vigente de jugador más joven en debutar con la selección), Bob cada vez que podía llamaba a su viejo amigo para organizar un partidillo en cualquier lugar.
Jugaban en todos los campos posibles, sobretodo en el parque contra los policías de la comisaría del barrio y en el campo del Boys Town Fc, un pequeño club del que tanto Bob como Skill Cole eran fanáticos.


En lo personal, Bob Marley se casó una vez, pero tuvo varias mujeres y un total de 16 hijos, era un personaje díscolo capaz de recibir la medalla de la Paz de Naciones Unidas, como de protagonizar altercados con tiroteos incluidos, unos como víctima previo a un concierto en el que reivindicaba los derechos igualitarios, y otros supuestamente como implicado, nunca se supo bien pero quedó reflejado en una canción “I shot the Sheriff”.
Donde quiera que actuaran Bob Marley & The Wailers, era seguro que se jugaría un partido de fútbol previo al concierto. Lo hicieron en Paris ante un combinado de periodistas y exjugadores y lo hicieron en Brasil, donde Alan Cole que para esa época ya era el manager del grupo, jugaba el campeonato brasileño con el Club Nautico Capibaribe.

En casa del cantante Chico Buarque, jugaron también otros músicos como Toquinho o Junior Marvin,
también jugó Paulo César Cajú, campeón del mundo con Brasil en 1970.
El equipo de Bob venció 3-0 y tanto el músico como el campeón del mundo marcaron.
Al acabar el partido Bob le dijo a Paulo César: “Soy fan de tu fútbol” y le recordó la que probablemente haya sido
la mejor selección de la Historia del fútbol “Pelé, Rivelino, Gerson, Tostao, Jairzinho…Brasil es mi equipo
A Jamaica le gusta el fútbol gracias a Brasil”. Paulo César le respondió “a mí me gusta tu música”.
Abrió una bolsa y le regaló una camiseta blanca con un 10 en la espalda. La camiseta de Santos, la camiseta de Pelé.

La carrera musical de Bob Marley fue corta pero amplia, (sé que tú amigo Mofly la conoces bien), pero no toca aquí analizarla. Entre premios, reconocimientos, discos de Oro, giras musicales y partidos de fútbol, la carrera musical
la detuvo un partido de fútbol.

En la gira de 1977, el grupo tocaba en Londres en Abril y como era normal se organizó un partido entre músicos y periodistas. Bob Marley era zurdo y jugaba de interior (como George Best) y en una jugada, un pisotón de un rival
le provocó una herida en el dedo gordo del pie, no se lo curó.
La herida sin curar unida al continuo roce del calzado derivó en un melanoma acral lentiginoso, los médicos le recomendaron una pequeña amputación, apenas una raspadura, pero el código rastafari se lo impedía.

El 20 de Septiembre de 1980, mientras tocaba la pelota con su inseparable amigo Alan Cole en Central Park,
Bob cae desmayado, el cáncer ya ha alcanzado los pulmones y el cerebro.
Acude entonces a la medicina moderna, pero ya es tarde y le vaticinan un mes de vida.
Bob Marley falleció el 11 de Mayo de 1981 en Miami y fue enterrado en Nine Miles.
En su tumba, sobre su cuerpo eligió llevarse para la eternidad su guitarra, una biblia rastafari, unos brotes de marihuana…….. Y un balón de fútbol.

En Kingston, en la Avenida Dr. Arthur Wint, la que lleva hasta el estadio nacional de Jamaica, podéis ver
a 300 metros de la entrada del mismo, que una estatua ve desde lejos todos los partidos de fútbol.

Bob Marley, el Rey del reggae se quedó a muy poco de ser futbolista.

PD: Mi amigo Mofly vive casi como Bob Marley, le gusta jugar al fútbol, casi fue músico y también le gusta… el Reggae.
José Angel Montes, socio y fundador de Estudios Pocos.